Navila Dieb movió cientos de miles sin que nadie cuestione de donde venia el dinero, INCREÍBLE, pero el Ecuatoriano honesto,vende su carro y su casa legalmente y tiene que justificarle al banco, de donde vienen los fondos con mil documentos para demostrar que no es lavado.
Nunca sé que hago exactamente cuando me inscribo a carreras, porque odio correr🫠 pero aquí vamos de nuevo.. 10k, una nueva motivación para entrenar más duro y ganarle a mi propia mente.
A mi mamichi, que tiene 67 años y que la operaron hace unos días, sus hermanos se organizaron y la visitaron de sorpresa 🥹♥️ que hermoso haber crecido y seguir creciendo con este ejemplo de amor! Son los mejores 🙏🏻🫶🏻
⚠️ Alcalde cucaracha:
Si vas a comprar hornado a $15 hazlo con tu propio dinero, no con el de los ciudadanos.
Si vas a manifestaciones a favor de otro integrante de tu pandilla, hazlo fuera del horario de trabajo.
Ponte a trabajar, Quito se cae a pedazos.🤬
@MunicipioQuito
Pame feliz y chinita..cumplí 30..tenía muchísimas ganas de celebrar y divertirme. Gracias a mi bichicuelito, mi ñaño bebé, mi familia quiteña y mis amigos curitas pasé un día maravilloso! Extrañando siempre a mi familia en Merca y Gye, pero mientras haya vida, hay esperanza🥳❤️
Pasan los días, las semanas y los meses y todavía nadie te pudo olvidar. Tu legado se hace mas grande con el tiempo y tu ausencia mas dolorosa. Nunca jamás va a haber otro igual.
El cáncer, para mí, es como enfrentarte a una ola inmensa.
La ves venir y sabes que no tienes otra opción más que cruzarla. No puedes retroceder, no puedes quedarte en la orilla: tienes que lanzarte y atravesarla. Y cuando por fin pasas al otro lado, no hay manera de volver atrás.
En ese nuevo lado de la vida, descubres cosas hermosas. Empiezas a ver la existencia con ojos distintos, agradeces cada pequeño detalle: una risa, un abrazo, una taza de café, la mano de alguien que te acompaña. Aprendes a valorar a las personas que se quedan, que te sostienen, que hacen más liviano el camino.
Pero también está lo duro. Porque al otro lado de la ola aparecen sentimientos que no conocías: la soledad que a veces se siente insoportable, la ansiedad de pensar en lo que podría pasar, el miedo que susurra al oído todo el tiempo: “deberías probar esto, comer aquello, hacer lo otro”. Es una mezcla extraña y desgarradora de cosas horribles y cosas maravillosas, todo coexistiendo dentro de ti.
Lo más doloroso es que la ola es como un cristal transparente: ves a tu familia y a tus amigos, los sientes cerca, pero ellos no pueden entrar donde tú estás. Están contigo, pero no pueden cargar con el peso que llevas dentro. Sin embargo, también descubres que no estás sola. Porque en esta orilla aparecen otros guerreros, una comunidad de personas que atraviesa la misma ola. Y en medio de todo el dolor, hay un consuelo profundo en mirarlos a los ojos y reconocer: “yo sé por lo que estás pasando, y tú sabes por lo que yo paso”.
El cáncer es eso: una ola que transforma. Cruzas y ya nunca eres la misma. Es bello y desgarrador a la vez. Es una prueba que arranca lágrimas, pero también despierta la gratitud más pura y un amor más grande por la vida.