Mi love language es contestar cuando no contesto a nadie, es hacer llamada cuando no llamo a nadie, es dedicarte atención cuando no se la dedico a nadie, es organizarme para hacer cosas contigo que no haría con nadie, la exclusividad y el tiempo para mí es de lo más preciado.
Tu despedida fue en Domingo de Resurrección, como si el cielo mismo hubiese marcado la hora.
Te fuiste en paz, después de bendecir a miles de almas en la Plaza de San Pedro.
Las casualidades no existen. Los milagros, sí.
Descansa en paz, Papá Francisco.