Repetirse una y otra vez “No podemos ayudar a aquella persona que no ve un problema en su conducta, ni es capaz de ver el daño que causa” sea familia, amigos, pareja. Duele mucho, pero es imposible y agotador
¿𝘾𝙪𝙖𝙣𝙩𝙤𝙨 𝙙𝙚 𝙪𝙨𝙩𝙚𝙙𝙚𝙨 𝙨𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚𝙣 𝙘𝙪𝙡𝙥𝙖 𝙘𝙪𝙖𝙣𝙙𝙤 𝙙𝙚𝙟𝙖𝙣 𝙙𝙚 𝙩𝙧𝙖𝙗𝙖𝙟𝙖𝙧? ¿𝙉𝙤 𝙡𝙚𝙨 𝙥𝙖𝙨𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙚 𝙨𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚𝙣 𝙢𝙖𝙡 𝙨𝙞 𝙙𝙚𝙘𝙞𝙙𝙚𝙣 𝙙𝙚𝙨𝙘𝙖𝙣𝙨𝙖𝙧?
No se saboteen, es el sentimiento de culpa creado por la sociedad de la hiperproductividad en la que vivimos donde nada nos conforma, entonces cada vez que logramos los objetivos que nos propusimos hace años pareciera que no es suficiente y que ahora necesitamos más, pero tiene mucho que ver con lo que pensamos o suponemos qué la sociedad dice en nuestra mente, algo así como: "qué vago eres", "como vas a descansar", "estas perdiendo el tiempo", "te van a superar y te vas a quedar atra", "no te puedes ir", "todo se vendrá abajo por tu culpa". No caigamos en esto y démonos tiempo para descansar, el cerebro necesita quince días para desconectarse del trabajo y sentir que de verdad descansamos, por eso los quince días de las vacaciones. Abrazo.
La autoexigencia es una trampa mortal, porque te puede hacer cada vez mejor pero el precio a pagar es que nunca te parecerá suficiente. Nunca llegarás a disfrutar realmente del proceso. Ni del resultado. A veces es mejor abrazar la mediocridad que pasar la vida machacándote por no ser lo suficientemente perfecto en lo que sea que haces.
La culpable absoluta de su felicidad: es la terapia.
Por culpa de la terapia usted se ve a sí mismo y ve los patrones qué lo están haciendo sufrir.
Por culpa de la terapia usted es capaz de entender y tomar decisiones que lo lleven al cambio.
Por culpa de la terapia usted aprende a poner límites y a rendirse ante aquello que jamás va a cambiar.
Por culpa de la terapia usted entiende que la verdadera felicidad no es la alegría, sino la tranquilidad, la consciencia limpia en la almohada.
Por culpa de la terapia usted aprende que el trabajo en exceso no era la meta.
Por culpa d la terapia aprende que los vínculos, los amigos, la familia, son lo más importante.
Por culpa de la terapia usted acepta las cosas tal y como son, no como su ego quiere que sean.
Y por culpa de la terapia usted aprende a diferenciar el amor, del deseo y del erotismo.
En fin, todo es culpa de la terapia.
A comienzos de año siempre se llena la consulta, todo el mundo quiere iniciar con nuevas ideas, actitudes, quieren cambiar, hacer cosas diferentes. Pero pocos se quedan de verdad a seguir un proceso psicoterapéutico que los transforme de fondo. Espero que este nuevo año no solo tomen la decisión de conocerse a si mismos, sino que sean conscientes de como el inconsciente va a hacer hasta lo imposible para que no lo hagan, como sabotea el proceso, como hace que todo siga igual porque es lo único que conoce. Recuerden que cambiar es enfrentarse al lado oscuro de uno mismo, es ver cosas de ti que no te gustan, aceptarlas, digerirlas, elaborarlas, etc. Cambiar es ver que en el fondo quien dirige tu vida no eres tú, sino ese otro yo inconsciente qué tu ni te imaginabas. Sepan que el talento es bueno, pero el esfuerzo, la constancia y la perseverancia son mucho mejores. Un abrazo queridos valientes qué bajarán al inframundo, Que Dios los ayude con esos monstruos.
Ayer un gran amigo me dijo:
- La navidad es para los niños Thair.
Y es verdad, aunque nuestra parte racional nos dice que son rituales más bien económicos, que es un día más común y corriente etc. También existe la necesidad de crear rituales, todos nuestros ancestros lo hacían y también es una ilusión muy grande para los niños como dice mi amigo, pero: ¿y el niño que nosotros llevamos dentro? Ese también merece ilusionarse y vivir la magia de la navidad y fin de año, no tenemos que comprar regalos caros ni tener la mejor cena, solo necesitamos estar junto a nuestros seres queridos y agradecer lo bueno que nos trajo este año y llorar un poco por las cosas malas que pasaron pero que las superamos poco a poco. Agradezcan tres cosas que les dio este año y pidan tres cosas más que quisieran este nuevo año. A ver si nos ponemos duros con la mano de Dios para lograrlo. Un abrazo a todos y feñiz año nuevo. Gracias por estar.
Para mantener un vínculo sólido y de calidad el amor no es suficiente. Se necesita afinidad en valores, trabajar en una misma dirección, cuidar día a día y no dejar de proteger lo que nos une al otro a pesar de atravesar momentos complicados. Se necesita sostener la relación con hechos, y pase lo que pase, siempre que merezca la pena. Y esto no se consigue solo sintiendo mucho
En el pasado hiciste cosas que hoy no harías. En el pasado tomaste decisiones que hoy no tomarías. Y en el pasado elegiste vínculos que hoy tienes claro que quieres lejos. Nos cuesta asumir que somos la suma de todos los cambios que hacemos por estar más en línea con nuestros valores y que, sin duda, mañana también seremos alguien distinto y que nos representa más que quien somos hoy. Y avanzar consiste en esto
La autoestima no mejora repitiéndote frases bonitas frente al espejo, sino cuando te atreves a tener esa conversación incómoda contigo misma, la que llevas tiempo evitando por miedo a lo que pueda salir de ahí. Cuando te atreves a hablar contigo de lo que no quieres escuchar.
Superar una ruptura con contacto es algo así como superar la adicción con una raya de cocaína puesta en la mesa. No es que sea imposible, pero te hace muchísimo más difícil el camino. No somos inmunes a la presencia del otro: despierta recuerdos, creencias, emociones que no favorecen que pases página. Para la mayoría de rupturas tener una amistad justo al acabar es utópico.
Creemos que gestionar bien una adversidad es no sentir miedo o ansiedad. Pero esas emociones desagradables son de la situación, no de que lo gestiones mal. Gestionar bien es hacer lo que toca aun con el malestar, dándole un lugar sin dejar que te bloquee.
Cuando vienes de relaciones muy intensas, donde todo es una montaña rusa, los vínculos sanos pueden parecer aburridos.
Pero ¿Sabes qué pasa?
Que la calma, cuando no la conoces, se puede confundir con frialdad o desinterés.
Y no lo es.
Una relación sana es aquella donde puedes ser tú, sin miedo.
Donde no te cuestionan todo el tiempo.
Donde no tienes que esforzarte para merecer cariño.
Al principio puede parecerte raro.
Pero con el tiempo, descubrirás que la tranquilidad también se disfruta.
Y que no necesitas tanto drama para sentir amor.
No hay pensamientos buenos o malos. Solo útiles o inútiles: los que me ayudan a avanzar o me frenan. Incluso los que son verdad, si no sirven, son ruido. Aprender a no darles valor es aprender a ver al pensamiento como lo que es: algo que dice la mente.
Cuando uno sufre depresión, uno está fatigado todo el tiempo, como cansado, sin ganas de nada, solo buscas aislarte y acostarte mirando al techo, intentando dormir y desconectarte del mundo pero no puedes. No quieres comer, no tienes apetito, a veces comes obligado porque sabes que hay que comer. Estas desconcentrado, despistado, la gente te reclama porque no estás prestando atención. Te sientes como un zombie, caminas por inercia, haces las cosas automáticamente pensado: ¡quiero que se acabe este día otra vez ya!. Pero igual llega la noche y no puedes dormir bien, el insomnio es fatal. Es una pesadilla, gracias a Dios y a la ciencia, tiene cura.
Lo peor de los padres narcisistas es que ellos no saben que son narcisistas y ni se te ocurra decircelos, su principal mecanismo de defensa es la negación racionalizadora e infravaloración, es decir, te van a explicar con mil palabras (con algo de rabia) "lo equivocado que estás" (porque ellos siempre tienen la razón... Jajaja) y luego te van a ofender y minimizar, con esta actitud logran lo que quieren, hacerse sentir asi: "yo gané, yo soy superior a ti, tu no vales nada".
Y si, puede que ganen, pero es momentáneo, porque después se quedan solos (nadie los soporta) y luego empiezan a mendigar amor ó lo que es peor buscar más víctimas. Ten cuidado, identifícalos y ponles muchos límites, barreras, alcabalas, etc.