Volver a ese último abrazo, a esas últimas risas juntos, a esas últimas charlas, volver, volver el tiempo atrás para poder seguir compartiendo juntos. ¡Te extraño!
También hay que aprender a levantar la cabeza, para ver quien está cuando no damos más, cuando se nos escapa la paz. Porque esas son las personas que más valen. Las que se quedan, incluso, cuando las cosas no nos salen.