Imagina que estás dormido, con ese aire acondicionado que suena como turbina de Conviasa, y de repente te despierta tu tío opositor a las 5:30 a.m. gritando:
—¡Prendétele, prendéle! ¡Lo tumbaron, vale, cayó Maduro, cayó el gabinete!
Mientras tanto, tu abuela llega con una cava azul llena de Malta y Polar Light, gritando: “¡Yo sabía que ese pajarito era puro cuento!”.
La fiesta se vuelve tan insólita que hasta Bad Bunny transmite en vivo desde Instagram diciendo: “Ey, ey, ey… Venezuela está cabrón”.