@PerlaUrazan@_ninxdelkaos Esta elección esta viciada mijita, no se da cuenta la cantidad de irregularidades que hay con una diferencia tan baja hay que escrutinar, para su información eso es parte de la democracia
@carloseche01@teban9615 Ja ja ja, que quiere decir que tener un título lo hace superior? Yo tengo universidad y maestría, eso cambia algo dentro de mi? En efecto nada que tal yo aca negando los problemas de Bogotá.
@RicardoRuiz_@frorji82 El papá es Nazi, el tio ministro de Pinochet, es un nostálgico de la dictadura, pero no le llamemos Nazi a un Nazi, por otra parte a Venezuela no lo reconocieron nunca porque no presento las actas electorales. Pregunta seria ¿todo en los andes son asi?
@pastoracorrupta Un momento los colados todo son de izquierda? Uno tiene q ser ignorante o estúpido para afirmar cualquier cosa con el afán de desprestigiar, le apuesto que los ferreos defensores de la clase política tradicional son los que también se colan en el transmilenio.
@LucyViver1@elespectador Pues claro, los Venezolanos no piensan, ellos le dieron poder a Chávez después a Maduro y ahora pretenden que el nobel de paz, que pide guerra al puro estilo del ministerio de la paz en 1984, obviamente que nuestros hermanos venezolanos no piensan.
Análisis bien tonto e insípido que no mira la historia de los pueblos. Cómo si la historia fuera un traspaso de modas superficiales y mercantiles.
La corriente fuertemente ideológica que ha seguido el economista Alejandro Gaviria y sus socios de aventura intelectual y financiera, tiene su origen precisamente en el régimen de Pinochet y los Chicago Boys. Creyeron que la sociedad se podría guiar simplemente por instrumentos de mercado libre y punto. Y que solo la teoría del libre mercado es científica en economía, cuando simplemente es una estafa crematística hecha para hacer buenos negocios y nada más. Chile es por tanto hoy una de las sociedades, con Colombia, más desiguales del mundo.
Y ahora sin pena ninguna, como si no hubiera pasado nada, como si la crisis climática no hubiera ocurrido y como si estuviéramos aún en el nefasto 11 de septiembre de 1973, nos devuelven a revivir el neoliberalismo anacrónico y sin salidas para la sociedad democrática.
Es un simple cambio dentro de las formas republicanas, dicen, que se le entregue el poder al señor Kast la presidencia por parte de una sociedad que aún añora a Pinochet. Es lo normal, el péndulo vuelve al lugar correcto de la historia, dicen.
Era necesario matar al presidente Allende, dicen.
Pinochet representa a los Nazis en la historia latinoamericana. Inicia la era del terrorismo de estado y de la violencia en la política latinoamericana , la idea de normalizar simplemente que la izquierda debe ser extirpada, torturada y asesinada, no importan las razones sociales e históricas de su existencia.
De eso no ha abjurado el fascismo latinoamericano. Por tanto disfrazar los acontecimientos no sirve para nada.
En el cono sur como antaño se ha instalado de nuevo las ideas de Hitler y anida el liberticidio de las Américas allí, como en el pasado.
No es el retorno tranquilo al neoliberalismo, no. Es el paso del fin del neoliberalismo a la época de la barbarie suicida. Y los pueblos deben declarase entonces en resistencia, hasta que una mayoría trabajadora y juvenil vuelva a instalarse en la historia.
Nadie cuestiona el resultado electoral del señor Kast en Chile, su triunfo es contundente, Pero no es triunfo para la vida y la humanidad.
Y no nos pueden llevar, en aras de las buenas maneras, a confundir que la facción de Kast no sea verdaderamente fascista.
Y con el fascismo no se congenia.