Mi última lectura ha sido Mujeres que arden, de María Esclapez.
Me ha gustado especialmente la forma en la que la novela entrelaza historia y actualidad, construyendo una narración fluida y atractiva.
Es una lectura de ritmo ágil, fácil de seguir y con una trama que consigue mantener el interés de principio a fin.
Quizá el problema sea justo el contrario: hemos normalizado que todo tenga que durar poco.
Canciones de 2 minutos y medio, vídeos de 15 segundos, capítulos de 20 minutos… Llevamos años entrenándonos para consumirlo todo rápido, y ahora 2 horas y media de atención sostenida nos parecen una barbaridad.