Los creyentes que no pueden adorar a Dios si no son dirigidos por un grupo famoso, y que no pueden escuchar la Palabra si no la expone su influencer favorito, tienen un problema espiritual mucho más profundo; uno que no se resolverá con mejores eventos.
No es que Dios no pueda usar a quien él quiera, pero un pastor no debería ser un cualquiera. A lo mejor de comienzo si, pero está prohibido dejar de crecer.
Vivimos en la era del post-testimonio.
Por siglos, lo mejor que un creyente podía ofrecer era el testimonio de una vida cristiana fiel y coherente.
Hoy basta con que un random de internet lance una acusación irresponsable (más sobre ideas que sobre hechos) para poner todo en duda
Toda la música es música del mundo mandresanta, lo que pasa es que tú tienes géneros musicales preferidos y crees que también son los preferidos de Dios.
Guía práctica para distinguir tipos de predicadores.
Reformados: menos grito y más argumento.
Neopentecostales: menos argumento y más grito.
Pentecostales clásicos: grítame los argumentos 🔊
¿Quién te dio poder de prohibir lo que Dios no prohíbe? ¿Cómo eres tan sacrílego de hacer un pecado grave donde Dios no lo quiere? ¿No eres el verdadero asesino de almas que se pone en lugar de Dios sobre nosotros y nos quita nuestra libertad y somete conciencias?
Martín Lutero