Es importante servir a personas difíciles y amar a personas emocionalmente necesitadas pero debemos invertir mayor tiempo con personas que nos inspiran y cargan las aspiraciones y lo mejor es que cuando hacemos eso, estamos más seguros de ser los segundos para los primeros.
Si no ponemos límites a nuestros hijos, se instala el caos y el desorden impera. Por eso, defina las reglas de la sana convivencia en el hogar y las consecuencias si estas no se cumplen. Lleguen a acuerdos y esté presente en la vida de sus hijos. Un día lo agradecerán.