Le escribí una carta a @CarolBordaA a propósito de la campaña de desprestigio que inició contra la universidad pública.
¿Se puede cambiar de opinión sin perder los principios?
Una mujer puede ser criminalizada y encarcelada por hacerse un aborto pero siete hombres pueden drogarla y violarla, y solo los mandaran a escribir un ensayo.
Le puedes meter terapia, meditación, sanar a tu niño interior, mindfulness, respiración, hongos y silencio, igual sigue habiendo mucho hijueputa por ahí.
Grandes tiranos de América:
LAUREANO GÓMEZ, El Monstruo.
Gobernó Colombia entre 1950 y 1953. Sanguinario, fascista, corrupto, pedorro y fanático religioso, llegó a la presidencia debido a que fue el único candidato en contienda, pues amenazó de muerte y persiguió a quienes quisieron competirle. Su gestión combinó un fundamentalismo católico radical, excentricidades institucionales inspiradas en el fascismo europeo y el recrudecimiento sangriento de la época conocida como “La Violencia”, durante la que hubo 300 mil homicidios políticos cuando el país tenía 12 millones de habitantes. Esto quiere decir que fue ejecutada alrededor del 2.5 por ciento de la población nacional. Respaldó y financió el uso de los “Chulavitas”, paramilitares que asesinaban y desterraban con la ayuda de la policía secreta clandestina, conocida como “Los Pájaros”. Estos últimos, con la ayuda de la iglesia católica, organizaron escuadrones de la muerte con gatilleros a sueldo, cuya misión era asesinar selectivamente a líderes liberales, empresarios y terratenientes incómodos para la dictadura civil de “El Monstruo”. Con el propósito de darle gusto a Estados Unidos, envió tropas de sacrificio, integradas por campesinos liberales, analfabetas en su mayoría, para que fueran asesinados en la guerra civil de Corea, un movimiento geopolítico infame y desmesurado para la realidad del país. Mientras tanto el territorio colombiano se desangraba en una guerra civil. Así limpió su imagen internacional de simpatizante fascista ante la Casa Blanca. Instauró la censura de prensa más fuerte de la historia de Colombia, a cargo de una oficina de censores oficiales que revisaban, página por página, los periódicos, libros y revistas antes de entrar en imprenta. Por último, envió turbas oficialistas a incendiar los principales diarios de la época, como El Tiempo y El Espectador, y dio instrucciones precisas para que la policía y los bomberos no intervinieran. Propuso una constitución fascista que eliminara el sufragio universal y el congreso tradicional, para implantar otro, igual al modelo sanguinario de las dictaduras de Francisco Franco, en España, y de Benito Mussolini, en Italia. Gómez pretendía crear una asamblea donde los ciudadanos no votaran de forma individual, sino agrupados por gremios (médicos, ganaderos, clérigos, abogados…), con el objeto de consolidar un Estado abiertamente católico, autoritario y de corte fascista. Gobernaba bajo una disparatada paranoia retórica. Creó el mito político del “Basilisco”, un monstruo mitológico con cabeza de gallo y cuerpo de serpiente que encarnaba los peligros del liberalismo, el comunismo internacional, la masonería , el ateísmo y el protestantismo. Sostenía que se habían fusionado en una sola entidad demoníaca que pretendía destruir a Colombia. Con esto justificaba su guerra santa.
@RevistaSemana Un presidente regodeándose, intentando humillar a 2 eslabones menores, y pobres, del narcotráfico.
Los verdaderos criminales, libres, en mansiones, con influencia política y, amigos poderosos como él y sus clientes.
El video da lástima.
Va a ser muy difícil reponernos del arrasamiento político, institucional y simbólico al que Abelardo de la Espriella nos está precipitando. Se están destrozando todos los mínimos civilizatorios que nos permitían convivir en sociedad. Las más bajas pulsiones son refrendadas por quien encarna la máxima dignidad del Estado. Ya no es sólo un tema de vulgaridad y estridencia, es que se está proponiendo la reproducción en masa de una manera violenta, aniquilatoria y regresiva de habitar el mundo. Nos deseo discernimiento en esta cruzada perversa. Y decisión, sobre todo decisión.
Reducir las familias al singular en el @ICBFColombia borra la diversidad real de Colombia: el 47% de los hogares tienen jefatura femenina, el 24,7 % corresponde a mamá o papá solo y miles se sostienen gracias a abuelas, tíos, también aunque lo quieran negar existimos familias homoparentales sin y/o con hijos, es más Hogares conformados por una sola persona han mostrado un incremento sostenido representando un 20%
Invisibilizar la realidad no es mas que la pretension con odio y conservadora de la directora del ICBF promocionando su mal llamada batalla cultural . 👩🏻🦰👩🏽🦱👩❤️👩👨❤️👨🧓🏼🧔🏼♀️#LasFamiliasSonDiversas 🇨🇴
La directora del ICBF es provocadora y peligrosa. Ahora quiere borrar las distintas familias que existen en Colombia.
Su soberbia no la deja entender que en este país quienes sacan adelante a niños, niñas y jóvenes son familias de madres o padres solteros, abuelas e incluso tíos.
Con sus propias actuaciones ha demostrado cuál es su calidad humana.
#DerechaAntiderechos
Vamos a explicar esto otra vez con la mayor paciencia posible, especialmente para quienes realmente están interesados en discutir la evidencia científica seriamente, con sus aportes y limitaciones (que toda evidencia las tiene)
A ver:
1. La evidencia internacional sobre el impacto de los impuestos saludables en la reducción del consumo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados es consistente y robusta. Partamos de eso. Y esto es particularmente relevante porque la segunda parte de la cadena causal (mayor consumo de estos productos → mayor riesgo de obesidad y otros eventos adversos en salud, o menor consumo menor riesgo) ya está ampliamente documentada hace décadas en estudios de cohortes.
Por eso, demostrar que una política reduce su consumo constituye ya evidencia de alto valor para Salud Pública, aun cuando no todos los estudios puedan observar aún directamente la secuencia causal completa hasta los desenlaces clínicos finales.
Más coquito:
Si yo sé que a (el impuesto) lleva a b (reducir consumo), y yo ya sabía mucho antes que b lleva c (reducción del riesgo en salud), es esperable que a impacte c (precisamente vía b).
Existe, entonces una fuerte plausibilidad biológica y epidemiológica de toda la cadena causal porque esa segunda parte de la cadena causal ya es bien conocida, incluso con más detalles al interior se conocen sus mecanismos.
La causalidad en Epidemiología no es algo sencillo.
2. Y sin embargo, ya la evidencia longitudinal que ya permite reconstruir la secuencia completa : impuesto → cambios en consumo → cambios en factores de riesgo → reducción de eventos en salud, también está comenzando a aparecer recientemente. Uno de los desenlaces en los que ya se han observado efectos es sobre el índice de masa corporal, que a su vez constituye un predictor importante de múltiples eventos en salud.
Varios hemos compartido previamente esos estudios.
Esta evidencia es necesariamente más reciente. Los estudios longitudinales (estudios de cohorte) requieren tiempo de seguimiento largos para estudiar isto, ya que, el periodo etiológico o de inducción entre una modificación de la exposición y la aparición o prevención de enfermedades crónicas puede extenderse durante años, e incluso décadas.
Pretender disponer inmediatamente de evidencia sobre desenlaces finales desconoce cómo se genera la evidencia epidemiológica de enfermedades crónicas.
3. Por supuesto que Colombia debe producir su propia evidencia y evaluar rigurosamente los impactos de estas medidas. Esa evaluación es necesaria y debe hacerse (ese fue el llamado que hace @asocepic (ver segundo post) y del @ColegioMedicoCo)
Pero los resultados de estos estudios, particularmente sobre desenlaces crónicos, tomarán años por las mismas razones expuestas anteriormente.
Muchas decisiones de Salud Pública se adoptan y se mantienen inicialmente con base en evidencia internacional sólida, precisamente porque esperar décadas para disponer de evidencia local sobre toda la cadena causal puede significar posponer intervenciones potencialmente beneficiosas. Esto no reemplaza la evaluación nacional, la hace indispensable como siguiente paso. Esa evaluación requiere una inversión importante y debe hacerse con rigor.
4. Finalmente, nadie debería plantear que los impuestos saludables son una intervención aislada o suficiente. Deben formar parte de un paquete mucho más amplio de políticas de Salud Pública.
También debe evaluarse cómo funciona en un contexto dado.
Hay más medidas, pero tampoco puede sobreestimarse el papel de lo meramente “educativo”, como si las elecciones alimentarias de la gente ocurrieran en el vacío. Una política seria contra la obesidad debe actuar sobre los determinantes estructurales de una sociedad obesogénica: precios, disponibilidad, publicidad, entornos alimentarios y demás condiciones que moldean las decisiones individuales.
Ver comunicado de @asocepic en segundo post.
¿Tienen dudas?
Consulten a las sociedades científicas.
Con Petro: “Hay controles que no se pueden saltar”.
Con Abelardo: “No se puede gobernar sometido al imperio de los jueces”.
Mismo columnista. Mismas instituciones. Distinto presidente.
Y después se preguntan por qué tanta gente dejó de creerles. 🙄
Hannah Arendt al estudiar el Holocausto, llegó a la conclusión de que las atrocidades no siempre las cometen personas que disfrutan el mal, sino personas que dejan de pensar críticamente y entregan su juicio moral a una causa, una autoridad o una ideología.
Durante los dieciséis años de los gobiernos Uribe y Santos, el Estado Colombiano logró la muerte de tres de los nueve integrantes del Secretariado de las FARC: Cano, Reyes y Jojoy. Hubo otros golpes importantes: Trinidad, Iván Rios, Jaque, Negro Acacio etc.
Ese esfuerzo costó la vida de cerca de 7.000 miembros de la fuerza pública que murieron en ese periodo. Ni hablar de los más de 300 billones de pesos que se destinaron al sector Defensa en ambos gobiernos.
Hoy gracias el proceso de paz y a la JEP, tienen a 26 máximos responsables y a 13.000 desmovilizados de las FARC compareciendo ante la justicia.
Sin embargo, con cuentas de servilleta, quieren hacernos creer que estábamos mejor antes. Pilas con esa trampa.
Los políticos son cosa seria… 😂
Cuando un ciudadano opina de economía: “¿Y usted qué sabe de eso? No es experto”.
Pero cuando ellos opinan de salud: ahí sí se transforman mágicamente en endocrinólogos, epidemiólogos, cirujanos y hasta investigadores.
Sean serios
Con los niños no, listo, quieren datos, aquí hay datos.
Advertencia de que voy a discutir suicidio.
En Colombia entrevistaron a 4.867 personas LGBT y el 55 % dijo haber tenido pensamientos suicidas en su vida.
Uno de cada cuatro lo intentó.
¿Y saben por qué?