Yo solito me aconsejé, me regañé una y mil veces, limpié mis lágrimas yo mismo, yo fui mi propio psicólogo, perdón si actúo como si no me importa, pero cuándo mi mundo se venía abajo no había nadie, solo yo.
No se vale que te traten como la última cosa en su lista de prioridades y te exijan cuando no estás disponible. Eso no es amor, tú te mereces toda la felicidad, estar con alguien que te mire como si tuviera lo más valioso frente a sus ojos.
https://t.co/2zz46FJ1zH