Tom Brady ya no es solo el mejor QB de la historia, o el mejor jugador de NFL, es uno de los mejores deportistas de todos los tiempos.
No nació con un talento de otro mundo pero sí con un liderazgo y una ética de trabajo que hoy, a los 43 años, lo llevan a su 10mo Super Bowl.
Probablemente sí se retire pero seguro que está furioso de que se haya filtrado la información. Ni de broma va a anunciar su retiro presionado por los medios. Si decide retirarse lo va a anunciar cuando él quiera y como él quiera.
Esto antes que nada es una vergüenza de coacheo. Hoy le fallaron a la afición, se fallaron a sí mismos, y más aún, le fallaron a todo lo que representa ese jersey.
Esto no se acaba hasta que se acaba. Eso nos lo han enseñado los Pats una y otra vez. Nosotros lo sabemos, el problema es que parece que ellos no, y no veo a nadie en el sideline recordándoselos.
Cada yarda, cada segundo. Todo o nada.¡Peleen, carajo! Si pierden pierdan peleando.
¿Qué pasó con pelear cada yarda como si fuera la que define el partido? Esa es la clase de corazón que se necesita para ganar un partido de playoffs. ¿Dónde están los líderes?
Necesito a Julian Edelman gritándole a todo el mundo en el sideline “you’re too old!” “you gotta believe!”. Contratación prioritaria el próximo año, Robert Kraft. De coach, de porrista, de lo que quieran pero tráiganlo de regreso.