No entiendo cómo puede ser. Vi a Michael Jackson morir, a Maradona morir, a Pelé morir, a la reina Isabel morir; vi pasar a tres papas. Sobreviví a una pandemia, vi el comienzo de internet. Vi el CD cambiar a Spotify, vi cambiar el DVD a Netflix, vi pasar del teléfono fijo a un iPhone. Y estoy viendo el surgimiento de la IA. Y solo tengo 30 años.
Me hice a un lado para que vivas lo que necesites vivir, para que experimentes, te equivoques y descubras por ti mismo lo que quieres.
Pero esta vez sin mentiras, sin ocultarme y sin mantenerme en pausa.
Si algún día entiendes lo que dejaste ir,
espero que recuerdes que fui honesta desde el principio.
Todos mis caminos están despejados y abiertos
Hago lo que amo hacer y el dinero llega con facilidad a mí
Trabajo en el más alto nivel disponible en este momento para mi existencia
Hago lo que amo hacer y el dinero fluye en mi vida todo el tiempo
El dinero llega a mí de formas esperadas e inesperadas y de fuentes limpias
Mi nombre es pronunciado en lugares que mis pies jamás han pisado
Estoy siendo guiada, amada y protegida todo el tiempo
Trabajo en un presente maravilloso construyendo un futuro inigualable
Toda mi vida es perfecta y así lo será siempre
♥Hecho está
merezco todo lo bueno que pido y lo que todavía no sé pedir. No tengo que probar nada para valerlo. Fui suficiente ayer, lo soy hoy y lo voy a seguir siendo.
Imagina esto:
Es domingo por la mañana en el 2030. Estás cocinando en la casa que compraste en el 2029, con dinero que ahorraste en el 2028. Después de dar un gran paso en tu carrera en el 2027 con la ayuda de alguien que conociste en el 2026.
Se avecinan cosas buenas este año.
Por supuesto que seguiré romantizando mi vida y claro que todo me seguirá pareciendo una bendición. Porque solo Dios sabe todo que me he esforzado para llegar a donde estoy.
Qué impresión todo lo que empieza a pasar cuando uno de verdad se rinde y se deja llevar por Dios. No cuando decimos “voy a soltar”, pero seguimos esperando señales, prendiendo velas, pidiendo pruebas, negociando con el cielo. Eso no es rendición, eso sigue siendo control disfrazado de fe. La rendición real llega cuando uno toca fondo, cuando ya no hay fuerzas para sostener, ni palabras para pedir, cuando sueltas las manos, te tiras al piso y dices desde el alma: “Que se haga tu voluntad. Yo ya no voy a mover un solo dedo.”
Ahí, Justo ahí es cuando entra Dios.
La rendición no es perder, es el momento exacto en el que dejas de estorbarle a lo divino 🙂↕️