Chamo, qué duro y qué hermoso y qué complicado y qué sensible y qué arrecho y qué heavy y qué orgullo y qué peo y qué honra y qué dolor y qué sufrimiento y qué maravilla y qué dicha y qué montón de sentimientos encontrados es la realidad de ser venezolano.
A propósito del impecable discurso de Ana Corina Sosa Machado @anacorinasosa en Oslo. Estamos tan acostumbrados a la vulgaridad, a los gritos, a los insultos, a las malas palabras, a la gente sin preparación, sin cultura, soez, que cuando encontramos lo contrario, personas formadas, que se expresan con el tono correcto, con las palabras precisas, sin agredir ni ofender, con respeto, nos sorprende. Olvidamos que eso en realidad es lo normal. Lo verdaderamente anormal es haber vivido durante casi tres décadas en medio del desorden, la grosería y la falta de valores.
Ojalá que nuestro país logre recuperar lo que alguna vez fue, los valores, el respeto, el amor por la educación y los modales. Que podamos no solo volver a lo que éramos, sino mejorar aquello que habíamos descuidado y construir una sociedad donde la cortesía, la preparación y la cultura sean nuevamente la norma y no la excepción que nos sorprende.
Porque eso es lo que soñamos para nuestra Venezuela tierra de gracia, un país donde la cortesía, la cultura y el respeto sean la norma y donde podamos vivir con orgullo, dignidad y esperanza en cada palabra y cada gesto. Amén 🙏🏼
Alexa Gómez 💛💙♥️
Tener 30 años viene con crisis existenciales, si. Pero también con una actitud de “I don’t give a fuck” y “hablamos nunca” que es brutal y estoy amando.
Imagínense estudiar +7 años, calarte guardias espantosas, revistas eternas, regaños innecesarios, pacientes desagradecidos, etc.. para que venga una pajua a decir que lo hacemos para lucir lindos con la bata y el littmann 💀