Estos dos días de trabajo fueron geniales, el lunes todo el día en la piscina grabando clase de buceo y el martes grabando campamento y fogata cantando con los compañeros y los niños 🥰🫰
Acabamos de tener 3 puentes festivos en junio y mañana ya hay otro y el siguiente es festivo también. Qué viva la Santa Iglesia Católica y el país del Sagrado Corazón, nojodaa.
Al único presidente al que le han hecho peluches, vasos, llaveros y fiestas temáticas, es a Petro. Innegable que será siempre el mejor presidente de Colombia. Un cariño genuino que se ganó él solito.
Me resulta imposible llamarlo presidente, y probablemente no lo haré en estos cuatro años. No porque desconozca los resultados ni la legitimidad que le otorga nuestras instituciones, sino porque hay una dignidad y una estatura moral que para mi nunca podrá alcanzar.
Lección más importante de hoy: Dios permita que si en algún momento tenemos una posición de poder, no seamos malas personas con los demás, que no cambie nuestro corazón.
LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
Que no se equivoquen, Abelardo no ganó porque fuese un gran candidato, un político envidiable o un intelectual con propuestas viables, ganó el voto castigo, el voto odio, el voto segregación. El voto de ese ciudadano que única y exclusivamente vela por los intereses individuales.
Haber tenido un gobierno de Petro y tener a la mitad del país creyendo en Cepeda, es un logro gigante de la izquierda, teniendo en cuenta lo facha, goda, derechoza, conservadora, religiosa y paraca que ha sido toda la vida Colombia.
Fuimos siempre minoría, hoy somos la mitad.
Cepeda agradeciéndole a las diversidades sexuales, a las mujeres, a los afrocolombianos, a los indígenas, a las personas que cruzaron ríos y montañas, a las periferias…Cepeda reconociendo y validando a cada persona de su pueblo que votó por él, señor usted SI ES MI PRESIDENTE❤️🩹