Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Y justo tras el silbatazo final en la eliminación de Bélgica ante España, Kevin De Bruyne simplemente no pudo contenerse.
La tristeza lo superó. Y las lágrimas fueron inevitables porque, teniendo 35 años de edad y con los problemas físicos que viene arrastrando, sabe que se terminó su último baile mundialista.
Marcó en 3 ediciones distintas de la Copa del Mundo. Portó el gafete de capitán. Fue jefe de la generación dorada junto a Eden Hazard, Thibaut Courtois y Romelu Lukaku. Y protagonizó la mejor actuación mundialista en toda la historia del fútbol belga. Luchó y lo intentó hasta que no pudo más. Lamentablemente, no pudo lograr la gloria eterna en el torneo más grande que existe.
Gracias por los recuerdos, KDB.
HOY SE APAGÓ EL SUEÑO MUNDIALISTA DE KEVIN DE BRUYNE.
Le agradezco a la vida por haberme regalado un corazón tan inmenso, lo han herido más de lo que merecía, lo han puesto a prueba una y otra vez, pero jamás logró llenarse de rencor, sigue latiendo con bondad, aun cansado, aun roto, aun creyendo.