Las mujeres que saben trabajar y amar de verdad, no se derriten por dinero, se derriten por respeto, cuidado, amor verdadero y responsabilidad afectiva.
Admirar a tu hombre es lo que de verdad encula. Sentir mucho está bien, pero que te alucine quién es ese hombre en todas las áreas de su vida y cómo eres tú cuando estás a su lado es increíble. El amor a largo plazo se sostiene en mirarse con orgullo. Sin duda.
Cásate con un hombre que diga cosas como:
- Estoy orgulloso de ti.
- No puedo creer que seas mía.
- Tienes razón, me equivoqué.
- Voy a traerte tacos.
- No, 7 tacos no son muchos.