Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
Una leyenda japonesa dice que a veces lo que parece mala suerte es protección. Si pierdes el autobús, quizá evitaste un accidente. Si alguien se va, quizá está dejando espacio para quien sí debe llegar. No todo lo que se pierde es una pérdida
El captor #sergioandrade en realidad no asistió ¿acaso te diste cuenta de eso #karinayapor? Que curioso que tú tampoco lo nombras y prefieres usar tus redes sociales para revictimizar a dos mujeres que ese día fueron a esa corte a exigir la justicia que también merecen
Lo bueno de la inteligencia artificial es que forzosamente habrá un retorno a la oralidad socrática para detectar a los ignorantes y a los fraudes. Miles de años después.
«En la vida encontrarás muchos imbéciles. Si te hieren, piensa que es su estupidez la que les empuja a hacerte daño. Así evitarás responder a su maldad... Mantén siempre tu dignidad, tu integridad y la fidelidad a ti misma».💎
Gracias,
Marjane Satrapi 🥀
oigan no, no se me confundan, yo no soy "good vibes", yo soy "political rage despair about the future but still finding beauty and tender in this fading world owned by the worst demons vibes"
Caminar sin podcast. Comer sin teléfono. Esperar el café sin scrollear. Ahí es donde aparecen las únicas ideas que después vas a reconocer como tuyas. Aburrirse a propósito es de los actos creativos más raros que quedan.
Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas