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@sergiorfarre
Chavismo a la uruguaya; la cuenta final
Durante los tres gobiernos consecutivos del Frente Amplio, Venezuela fue una billetera generosa, un aliado político y un socio incómodo al que convenía no mirar de frente. PDVSA, esa petrolera que pasó de ser orgullo nacional a caja negra del poder, y Bandes, el banco del chavismo, funcionaron como arterias por donde circularon millones bajo la coartada de la “cooperación bilateral”. La palabra cooperación, como tantas otras, sirvió para anestesiar conciencias y justificar lo injustificable.
Los acuerdos entre PDVSA y ANCAP, los fideicomisos opacos, las deudas perdonadas y las que nunca se cobraron forman parte de una misma partitura: dinero público moviéndose en la penumbra, con intermediarios bien relacionados y controles deliberadamente ausentes. Cuando algo salía mal —y casi siempre salía mal— la culpa era del imperio, del mercado, o de algún enemigo abstracto. Nunca de los propios.
Bandes Uruguay fue la sucursal perfecta de ese modelo: un banco rescatado con fondos venezolanos, utilizado para operaciones que huelen a manual básico de lavado. Transferencias que desaparecen, sanciones internacionales, multas tardías y una larga lista de advertencias que nadie quiso escuchar mientras el viento político soplaba a favor. Hubo embajadores que estuvieron vinculados a triangulaciones con Irán; transferencias de municiones desde Venezuela y vínculos con redes de armas, acusaciones que nunca derivaron en procesos judiciales. Negocios de software turbios de hijos de presidentes. Narcotráfico para financiar campañas, sindicatos, empresas 'autogestionadas'.
En el Parlamento no se pudo investigar nada, mientras que la Justicia actuó como barrera de contencióny archivo. Investigar en serio era, según decían, “hacerle el juego a la derecha”. A los periodistas que preguntábamos más de la cuenta, el hermano del presidente nos hacía llamar por teléfono a ver 'qué sabiamos'.
En paralelo, el relato necesitaba coro. Y lo tuvo. Medios de comunicación y periodistas de los grandes medios -no sólo los ideológicamente alineados- repitieron durante años la versión edulcorada del chavismo: la revolución asediada, el pueblo heroico, la dictadura que no era dictadura. Pauta oficial, convenios culturales, viajes, eventos solidarios. Nada explícito, nada burdo. Todo lo suficientemente difuso como para que, llegado el caso, se pudiera decir que no había pruebas concluyentes.
Los nombres se repiten: diplomáticos entusiastas, legisladores viajeros frecuentes a Caracas, empresarios amigos, sindicalistas solidarios y familiares bien ubicados. Contratos inflados, comisiones, empresas fantasmas, cooperativas fundidas y causas judiciales que misteriosamente se archivaron. Cada intento de investigación chocó contra un muro político construido a base de mayorías parlamentarias y fiscales serviles, que no por casualidad hoy son figuras clave en el gobierno de Orsi.
Por eso el verdadero terror no es ideológico, sino judicial. No temen que Venezuela cambie de signo político; temen que alguien empiece a hablar. Que se abran cuentas, que se crucen transferencias, que los testigos ya no dependan del silencio. Temen que lo que durante años se llamó integración regional quede reducido a lo que siempre fue: una red de narcocomplicidades.
Si el régimen cae, caen también las coartadas. Y entonces habrá que explicar por qué se bloquearon investigaciones, por qué se defendió lo indefendible y por qué tantos prefirieron mirar al costado mientras los petridólares circulaban y la democracia se vaciaba por dentro. Ese es el miedo. Todo lo demás es retórica.
@alainmizrahi@fmarguery Excelente hilo profe! Coincido en un 100%. Da mucho asco ver a hoy a tanto entendido en petróleo, temas de soberanía y derecho internacional, que no los escuché comentar nada en los últimos 20 años.
Cada quien decide con qué y quién indignarse...🤷♀️
Mientras la izquierda sigue perdiendo el rumbo ,caravanas por la libertad de Venezuela y el fin del narco terrorismo chavista se manifiestan en montevideo Uruguay. Basta de apoyar dictaduras @Frente_Amplio ,basta de apoyar la muerte y la desgracia de los venezolanos y cubanos.
@TodoDsc No le deseo el mal a nadie, sino a cada quién lo que se merece... El pibe es un pendejo plancha, que evidentemente no tiene a nadie cerca, con buenos valores, que le muestre el camino y que le explique lo que es ser agradecido y tener memoria.
Ojalá consiga lo que merece...
@cabezamartini Coaccionan a los niños (y sus familias), que quieren desarrollar su vida deportiva en otro ámbito, donde intercambian con diferentes chicos de otros colegios y barrios. Lo central aquí son los derechos de los niños y parece que esto no estaría siendo respetado por los colegios.