Me he mantenido al margen de la política electoral como dije que lo haría. No apoyo ninguna candidatura como se ha intentado insinuar. Mi único interés es que a Colombia le vaya bien, que se respete la Constitución del 91 y que avancemos hacia un país más próspero, en paz y más unido. La implementación del Acuerdo de Paz es un compromiso del Estado y un deber con las víctimas. Sea cual sea el resultado, las instituciones deben respetarse y la voluntad de los ciudadanos debe acatarse.
Un profesor le dijo a un alumno súper tímido que, si sacaba la hoja en blanco, le iba a poner un 10 a toda la clase en el examen. Lo que los estudiantes no sabían era que las dos hojas estaban en blanco.
El profesor buscaba incluirlo y lo logró.
Un taxista en Bogotá, Colombia, tenía una regla extraña.
Si un pasajero lloraba durante el viaje, no le cobraba.
Sin preguntas. Sin explicaciones necesarias.
"Guarde su dinero. Lo necesita más que yo."
Durante 8 años hizo esto. Miles de viajes. Cientos de personas llorando.
Nunca le contó a nadie. Era su secreto.
Hasta que un día, una periodista subió a su taxi.
Acababa de salir del hospital. Su madre había muerto esa mañana.
Lloró todo el camino.
Cuando llegaron, el taxista apagó el taxímetro.
"No me debe nada. Que Dios la acompañe."
La periodista, Isabel, insistió en pagar. Él se negó.
"¿Por qué hace esto?" preguntó ella.
El taxista, Don Jairo, tenía 62 años. Había manejado taxi por 40 años.
"Hace 8 años, mi hija de 23 años se suicidó."
Isabel se quedó callada.
"El día que lo hizo, tomó un taxi al puente donde saltó. El taxista me contó después que ella lloró todo el camino. Él pensó que había tenido una pelea con su novio. No le preguntó nada. Le cobró. Ella pagó y se fue."
"Él vino a mi casa después, cuando salió en las noticias. Me devolvió el dinero del viaje. Llorando. Diciendo que si hubiera preguntado, si hubiera hecho algo..."
"Yo le dije que no era su culpa. Pero desde ese día decidí algo: Si alguien llora en mi taxi, ese viaje es gratis. Y le pregunto si está bien. Si necesita hablar. Si necesita que llame a alguien."
"¿Cuántas personas ha ayudado así?"
"No llevo cuenta. Pero han sido muchos."
Isabel publicó la historia en su columna del periódico al día siguiente.
Se volvió viral en Colombia en horas.
Cientos de taxistas empezaron a hacer lo mismo. Lo llamaron "El Pacto de Don Jairo."
Pero algo más pasó.
23 personas contactaron a Isabel diciendo: "Yo lloré en el taxi de Don Jairo. Él no me cobró. Y me salvó la vida."
Una mujer escribió: "Iba camino a un hotel a sobredosis de pastillas. Lloré en su taxi. Él se detuvo, me preguntó si estaba bien, llamó a mi hermana. Hoy tengo 3 hijos. Existo porque él preguntó."
Otro hombre: "Acababa de perder mi negocio. Iba a tirarme de un edificio. Lloré en su taxi. Él me llevó a tomar un café. Hablamos 2 horas. Me dio 50,000 pesos que no tenía. 'Empiece de nuevo,' me dijo. Hoy tengo dos restaurantes."
Isabel reunió las 23 historias. Las publicó.
Don Jairo se volvió famoso. Invitaciones a programas de TV. Premios.
Él rechazó todo.
"No hice esto por reconocimiento. Lo hice porque mi hija no tuvo a nadie que preguntara. Yo no puedo traerla de vuelta. Pero puedo asegurarme de que otros tengan a alguien que pregunte."
Murió 2 años después. Infarto mientras manejaba su taxi.
En su funeral fueron más de 400 personas.
Muchas eran desconocidos para su familia.
Todos dijeron lo mismo: "Yo lloré en su taxi. Él me salvó."
Su taxi fue donado a un museo en Bogotá.
Adentro pusieron una placa: "En este taxi, Don Jairo decidió que ninguna lágrima sería ignorada. 23 vidas salvadas confirmadas. Quién sabe cuántas más."
Hoy, más de 1,200 taxistas en Colombia tienen una calcomanía en sus taxis: "Pacto Don Jairo - Si lloras, no pagas. Y pregunto si estás bien."
¿Cuándo fue la última vez que le preguntaste a alguien que llora si realmente está bien?
En China, una mamá repartidora se enfrentó a una difícil decisión: la lluvia era tan intensa que no podía seguir trabajando con su hijo a cuestas. Buscó ayuda en una estación de policía y dejó a su pequeño al resguardo de los oficiales para poder terminar su jornada.
Los policías no solo lo protegieron del frío y la lluvia, sino que también lo secaron, cuidaron y arroparon. Cuando la mamá regresó, encontró a su hijo dormido, seguro y en brazos de una oficial.
Como me caen de mal esos entrenadores de gimnasio que les pides ayuda y se emputan porque uno les interrumpe la parla con alguna vieja VINO A TRABAJAR A CULIAR PERRO MALPARIDO.
Si usted quiere responsabilizar a Uribe por los falsos positivos, tiene que estar dispuesto a responsabilizar a Petro por el desfalco de la UNGRD.
Si no es capaz de hacer eso, entonces lo suyo contra Uribe es simplemente personal, usted no busca justicia, usted no es sincero.
El Man que le hizo un derecho de petición a los de la filarmónica de Bogotá por posible malversación de los recursos públicos. Icónico 🫦
Cuando grande quiero ser igual de peleón que tú
A los que están diciendo que prefieren pagar la multa antes de contratar a un aprendiz del Sena, gracias.
Gracias por reconocer que prefieren pagar una multa que pagarle lo de ley a un trabajador, ustedes son el ejemplo perfecto de empresario esclavista que incumple la ley.
Mis sobrinas (8 y 9) ahora nos exigen que les preguntemos antes de subir fotos o videos suyos a nuestras redes. No sé de dónde salió esto pero apoyo la moción 100%.