El marido no competía con su esposa, ni la esposa necesitaba ganarle a su marido.
Porque el matrimonio no es un negocio ni una competición… es un equipo.
Me da pena por los niños que nacieron con Netflix. Nunca sabrán lo que es correr al baño durante los anuncios mientras tu hermano grita... "¡YA EMPIEZA!"
Labios pequeños, cejas indefinidas, pómulos no exagerados, una sonrisa sin carillas ni dientes que parecen haber sido lavados con jabón para platos, sin pestañas postizas, color de cabello natural.
Volvamos a lo básico.
Acabo de ver en tiktok los votos de una boda y él le dijo: "prometo ser tu refugio incluso cuando el mundo quiera hacernos sentir pequeños y prometo elegirte en voz alta, aun cuando otros prefieran que lo hagamos en silencio."
AAAAAAAAAA