En el Suburbio de Guayaquil, un niño de tan solo siete añitos lucha por su vida tras recibir tres impactos de bala mientras estaba con su madre en un parque de atracciones en una ciudad abandonada por el Gobierno.
Es indignante ver a una ciudadanía a la deriva por la delincuencia, mientras que el único que sufre es el ministro John Reimberg porque su hijito no pudo ir a una reunión en Salinas rodeado de su cápsula de seguridad compuesta por más de 15 policías y en vehículos blindados.
Un contraste brutal que deja al descubierto las verdaderas prioridades del gobierno de Daniel Noboa.
Toda mi solidaridad con las madres de los niños de Las Malvinas, que tuvieron que aguantar la campaña pagada de difamación contra sus hijos Con las madres de los niños asesinados en el fuego cruzado de la inseguridad. Con las madres que tienen que recibir los cuerpos de sus bebés en cartones porque el Estado no le da a la amoznia ni lo más básico en salud. Mi solidaridad con las madres de los bebes que mueren porque el Estado no compra medicinas mientras paga fortunas a periodistas para pauta. Mi solidaridad con ellas.
Parece que en Ecuador unas vidas valen más que otras:
• Los 4 niños de Las Malvinas fueron secuestrados, torturados y asesinados, la responsabilidad fue del Estado, y NUNCA hubo condolencias ni se dispuso que la bandera permaneciera a media asta en señal de luto.
• Un niño de 5 años murió por una bala perdida en Las Malvinas, y NUNCA hubo condolencias ni se dispuso que la bandera permaneciera a media asta en señal de luto.
• Un bebé de apenas un mes, de la comunidad Achuar, murió en un hospital de Macas y su cuerpo fue entregado en una caja de cartón, y NUNCA hubo condolencias ni se dispuso que la bandera permaneciera a media asta en señal de luto.
• 12 neonatos murieron en el Hospital Universitario de Guayaquil, y NUNCA hubo condolencias ni se dispuso que la bandera permaneciera a media asta en señal de luto.
• 3 niños fueron asesinados dentro de su casa en Bastión Popular, y NUNCA hubo condolencias ni se dispuso que la bandera permaneciera a media asta en señal de luto.
Detrás de cada uno de ellos había una familia, una historia y un futuro arrebatado. Sus familias no recibieron siquiera el pésame del presidente.
La pérdida de un hijo siempre será un dolor inmenso y merece respeto. Pero resulta indignante que, en el Ecuador de hoy, parezca que una vida tiene más valor por llevar el apellido Noboa Valbonesi.
El dolor de una familia no debería recibir más reconocimiento que el de otra por su apellido, su condición económica o su cercanía al poder.
Toda vida importa. Todo niño importa.
Jorge y Leo viendo a Thiago Messi en las inferiores del Inter Miami. No debe haber mejor regalo que este. Haber visto a tu hijo ser el más grande de todos los tiempos, campeón del mundo. Ver a tu nieto seguir sus pasos. Hermoso este video.
Te bancaste todo. Puteadas, envidia, gente mala leche. Incluso que te hayan querido dar por muerto a tu viejo en pleno mundial. Hoy nos toca bancarte como nunca. Fuerza, capitán. Estamos con vos.
Que la historia juzgue a los que crearon narrativas de odio contra Messi mientras su padre estaba muriendo.
Cayeron al inframundo, atizaron el odio contra todo un país solo por no poder aceptar que Leo es el mejor de la historia.
Me darán asco por siempre.
Hizo su mundial más emotivo a sus 39 años con su viejo internado y en un muy mal estado solo para intentar darle una nueva alegría al pueblo argentino.
Hay que ser agradecidos con este hombre para toda la vida.
Jamil Mahuad es un hijo de puta que junto a su circulo de banqueros le robaron sus ahorros a medio país y destruyó cientos de miles de familias por la migración masiva que causo. Es un hijo de puta y cualquiera que quiera lavarle la imagen es otro hijo de puta. Tengan buen día.