No ha habido una sola ocasión, pandemia, volcán, guerra de Ucrania, guerra de Irán, una sola en la que hayan arrimado el hombro. Y es aún peor, no es que no arrimen el hombro, es que ponen la zancadilla. Es la oposición más desleal e irresponsable que ha tenido este país.
¿Esto es broma?
¿Por qué habéis votado en contra de reducir la jornada laboral?
¿Por qué habéis votado en contra de subir el SMI y habéis prometido una bajada de salarios cuando gobernéis?
¿Por qué habéis votado en contra de los ERTES?
¿Por qué habéis votado en contra de la prórroga de alquileres?
¿Por qué estáis en contra de regular los precios del alquiler?
¿Por qué favorecéis a los fondos buitre?
¿Por qué permitís los pisos turísticos ilegales?
¿Por qué os repartís las viviendas de protección oficial entre vosotros y vuestros familiares?
Decidme, ¿por qué?
Ayer por la mañana falleció un compañero de trabajo.
Recursos Humanos lo sabía a las 9:00 a. m., pero nos mantuvieron trabajando todo el día. Finalmente nos lo dijeron cerca de las 4:30 p. m., y luego tuvieron el descaro de decir: "Pueden irse temprano a casa si lo necesitan", sabiendo perfectamente que todos salimos a las 5:00 p. m. de todos modos.
Esta mañana, todo volvió a la "normalidad de siempre". Algunos de mis amigos están literalmente sollozando en sus escritorios, pero se espera que trabajen y sean productivos. No hay tiempo para el duelo.
Es una realidad fría. En una semana, la empresa habrá publicado su vacante en internet. En un mes, otra persona estará sentada en su silla.
Pero su familia, sus hijos, seguirán hablando de él todos los días; preguntarán dónde está papá. Su esposa lo llorará por años; él era el amor de su vida.
En el trabajo, solo somos un "recurso" que puede reemplazarse en una semana. En casa, lo somos todo. Deja de entregar tu mejor energía a un escritorio que te olvidará, y de dar las "sobras" a las personas que jamás lo harán.
La gente alucina cuando viene a Euskadi y ve los domingos prácticamente todos los comercios cerrados.
Se llama derechos laborales, ellos también tienen derecho a descansar, y se ha conseguido con huelgas cómo la de hoy.
Hay una cosa importantísima que estamos ganando el pueblo progresista de España estos días: la autoestima.
Llevábamos años hundidos y acogotados por la maquinaria propagandista de la fachosfera. Pero estos días nos hemos levantado para decirles a la cara:
"No sois patriotas, sois unos vendepatrias.
No tenéis proyecto alguno para España.
Os limitáis a lucir pulserita mientras laméis la bota del emperador loco extranjero de turno.
Os llenáis la boca con la patria pero deseáis vivir fuera y no pagar impuestos.
Eso sí, cuando vienen mal dadas, acudís a Papá Estado para que os salve el culo.
Sois un reducto miserable sin ética, sin moral y sin principios.
Porque ya hasta el Papa y la Iglesia os han dejado en evidencia.
España es mucho mejor que vosotros y lo estamos demostrando ante todo el mundo".
🇪🇸
Amenazar con cortar el comercio con un aliado de la OTAN porque se niega a participar en un bombardeo ilegal revela que esta relación no es entre socios, es entre un poder que manda y aliados que obedecen o son castigados. Eso no es una alianza, es subordinación.
Mucho pánico moral con los therians, pero hay un porrón de obreros que se identifican con los intereses de sus jefes explotadores y nadie les dice nada.
Mi trabajo me encanta pero odio trabajar. Es decir odio la idea del trabajo. Despertar y no poder dedicarme a plantar lechugas si me apetece. O documentarme hasta lo enfermizo sobre Prusia. El trabajo es algo genial para alguien sin propósitos o inquietudes.
Me pesa cuando la rutina adulta me absorbe tanto que ya no queda espacio para lo que amo; y cuando por fin hay tiempo, el cansancio mental y físico es tan grande que lo único que quiero es silencio y cama.
Si te doblaste el tobillo bajando una escalera.
Si te desmayaste en el colectivo y te golpeaste.
Si te lesionaste cargando una bolsa del supermercado.
Si te caíste caminando por una vereda rota.
Si te agarró una neumonía en invierno.
Si te dio apendicitis.
Si te detectaron un tumor.
Si tuviste un infarto durmiendo.
Si te dio dengue.
Si tuviste una hernia.
Si te agarró una depresión.
Si te lesionaste la espalda levantando a tu hijo.
Si te dio una migraña incapacitante.
Si te fracturaste la muñeca en tu casa.
Para Sturzenegger tu cuerpo es un problema privado. Lo que te pase corre por tu cuenta. Pero ese mismo cuerpo es el que todos los días sostiene una relación de la que otros obtienen valor. Ahí la responsabilidad existe y es exigible. Cuando aparece el límite, desaparece. En ese desplazamiento también se rompe algo más amplio que el vínculo laboral, se diluye la idea de responsabilidad compartida y se instala la sospecha permanente sobre el trabajador, como si la enfermedad, el accidente o el desgaste fueran fallas individuales y no parte de la propia condición humana.
- Faltar al trabajo por estar enfermo no es “absentismo”, es un derecho ganado por la clase trabajadora.
- Dos de cada tres bajas médicas están relacionadas con la carga excesiva de trabajo.
Lo que es preocupante es la cantidad de gente que va a trabajar estando enferma.