Ni el mayor dictador del planeta se libra de tener que ir de tiendas y quedarse pasmado haciendo como que mira cosas mientras su regañona habla con la dependienta.
Duro.
Vuelvo a recalcar la importancia de no ser un puto pajas en público y/o en redes sociales para no hacer famosas o resolverles la vida a fulanas solo por tener tetas.