Llegue a la oficina más temprano y cambie las teclas M y N en todos los teclados que pude. Algunos en mi oficina dirán que soy una monstruo, pero otros dirán que soy una nomstruo.
Al final, lo único que todos queremos es alguien con quien compartir el tiempo hasta que se acabe. Algún día el dinero, los logros, los fracasos, la belleza quedarán a un lado. Realmente importará esa mano que te agarre cuando la edad pese de más.
Imagínate estar en el verano italiano recorriendo con tu pareja, que sean las 19 y te estés bañando y preparando para salir a comer una pasta y después caminar de la manito mientras comen un gelato y se dan muchos besos bajo la luz de la luna. No necesito más nada.