se me hace entre insufrible y tierno cuando alguien asume que al contar algo pedís una solución, cuando la mayoría de las veces la intención es solo compartirlo, dejarlo afuera, que otro (y uno se) escuche
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.