@LuisCariaco7@federicoalves@AlirioMaluengaf Ignorante. Sigues ignorando que VZLA es un estado fallido desde hace rato. La 4 la 5 y la 6 república son los mismos que han impedimento que VZLA salga del 3 mundo. Son más de 67 años. Te quieren pobre y se que serás pobre.
Trump en Davos: cuando el consenso entra en pánico
Los comentarios que empiezan a circular en la prensa europea revelan algo más profundo que una simple discrepancia política: revelan miedo. No al conflicto, sino a la pérdida del control narrativo.
Por primera vez en décadas, Davos no discute cómo gobernar el mundo, sino cómo neutralizar a un hombre.
Cuando Latvijas Avīze admite sin pudor que el objetivo principal de los líderes europeos ya no es Rusia, ni la seguridad, ni el orden internacional, sino “desactivar a Trump”, el velo cae. El foro del diálogo confiesa que ha dejado de dialogar: coordina lobbies, presiona empresas, busca intermediarios para influir en el presidente de Estados Unidos. No es diplomacia; es contención del poder.
La prensa suiza y italiana lamenta que Davos haya sido “secuestrado” como escenario por Trump. Pero la queja es reveladora: el problema no es que Trump rompa el diálogo, sino que desmonte la ficción. Porque durante años el diálogo fue una coreografía sin consecuencias, un ritual que evitaba decisiones incómodas. Trump irrumpe con aranceles, condiciones y prioridades nacionales. Y eso, para el consenso globalista, es una blasfemia.
Corriere del Ticino habla de “chantaje geopolítico”. La Repubblica describe a Davos como una “colonia americana” del imperio MAGA. Sin advertirlo, ambos confirman lo esencial: el poder ha vuelto a mostrarse sin maquillaje. El multilateralismo sonriente cede ante el unilateralismo explícito. No porque Trump sea imprevisible, sino porque es legible: intereses primero, consecuencias después.
La escena más simbólica la subraya Corriere della Sera: Zelenski incómodo, Rusia cómoda. El enviado de Putin pasea por Davos y se burla del “colapso del globalismo”. No porque Rusia haya ganado, sino porque el sistema que pretendía aislarla ya no impone la agenda. El foro que nació económico se ha convertido, como reconocen los propios comentaristas, en un World Geopolitical Forum. Y en ese terreno, Trump juega en casa.
Mientras tanto, el clima y el medio ambiente —antiguos tótems del WEF— quedan relegados. Jornal de Notícias lo dice con crudeza: el planeta fue sustituido por las armas. No porque Trump lo haya decidido, sino porque la realidad se impuso. El mundo dejó de fingir que podía discutir valores sin discutir poder.
Finalmente, la crítica de Ingrid Robeyns apunta al corazón del malestar: nadie quiere hablar del sistema. Ni del neoliberalismo que concentró riqueza, ni de las élites que erosionaron democracias. Pero esa omisión explica el fenómeno Trump mejor que cualquier consigna: cuando las élites no se corrigen, el electorado corrige a las élites.
Por eso Davos tiembla. No porque Trump vaya a hablar.
Sino porque ya habló el mundo.
El foro puede llamarse diálogo, cooperación o espíritu global.
Pero este año quedó claro algo incómodo:
cuando el poder decide volver, el consenso entra en pánico.
Y Trump, sin haber pronunciado aún su discurso, ya logró lo impensable:
obligar a Davos a mirarse al espejo.
Amen
A todos los seguidores que consideren denunciar, la #Estafa que hemos sufrido los venezolanos y la Republica durante el interinato.
Sugiero incluir y enviar masivamente esta denuncia solicitando a:
@realDonaldTrump@POTUS
Una exhaustiva auditoría de la administración de los fondos transferidos. a @JGuaido , de su patrimonio (y su equipo).
Es una manera de sensibilizar y señalar a las autoridades Norte Americanas lo acontecido y la impunidad manifiésta.