Invitame a tomar mates, a caminar por donde quieras, a ver pelis en tu sillón, a mirar el techo de tu habitación, a tomar algo en la puerta de tu casa. No tenemos que ir muy lejos para hacer cosas distintas. No tenes que tener plata para que la pasemos bien. Es sólo tener ganas.
Yo prefiero fingir que por ti estoy feliz aunque no me escogiste, si me toca romper todo mi corazón para atarte a mi vida, ya tendré que entender que en las guerras de amor siempre hay balas perdidas