Seguimos observando con inquietud lo que ocurre en diversos países devastados por la guerra y la violencia. No olvidemos a quienes sufren y mueren a causa de los conflictos y, al generoso compromiso por la #paz, unamos también nuestra oración constante.
Dios prefiere la pequeñez, signo de su amor discreto, que nos deja libres para acogerlo o rechazarlo, que busca abrirse camino incluso en medio de la cizaña, que actúa de forma escondida e invisible como la semilla más pequeña de todas y fermenta dentro de la masa sin hacer ruido. #EvangelioDeHoy (Mt 13,24-43)
Hoy se celebra el “Domingo del Mar”. Mi pensamiento se dirige a todos los marinos, pescadores y trabajadores portuarios del mundo, quienes, marcados por la distancia de sus seres queridos y, en ocasiones, por el temor ante los conflictos que atraviesan las rutas marítimas, sostienen con su trabajo paciente y silencioso el comercio y la vida de muchos pueblos.
Por desgracia, vuelven a soplar los vientos de la guerra en Oriente Medio, en Ucrania y en muchas otras partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte y afectando, una vez más, a tantos inocentes. No permitamos que estos vientos apaguen la pequeña llama de la esperanza y de la paz, incluso cuando parece frágil y vacilante.
Renuevo mi deseo de que se recorra con perseverancia el camino del diálogo, del encuentro y de la diplomacia, única vía capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, con seguridad recíproca y en el respeto de la dignidad de toda persona.
La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes. Por eso el Señor, que conoce el terreno de nuestro corazón mejor de lo que nosotros mismos lo conocemos, no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, día tras día, si con fe nos abandonamos en Él. #EvangelioDeHoy (Mt 13,1-23) #Ángelus