Dejen de llenarse la boca con los Nobel argentinos, porque Houssay, Leloir y Milstein se formaron en las Universidades nacionales bajo el antiguo sistema selectivo, arancelado y con exámenes de ingreso. Ah, y eran antiperonistas, ya que los tres científicos sufrieron persecución política y censura durante los gobiernos peronistas, debido a sus posturas ideológicas opositoras
Leandro, el problema no es solo lo que hiciste. Es lo que el resto ve cuando lo hacés.
Porque del otro lado hay gente que hace todo “como corresponde”: trabaja, paga impuestos, junta papeles, espera, calcula… y aun así no llega a un crédito, o llega peor, o directamente queda afuera.
Y después aparece esto.
Un funcionario del Gobierno que vino a terminar con los privilegios accediendo a un crédito que, sí, es legal, sí, cumple requisitos, sí, es “transparente”. Todo perfecto. Tan perfecto que expone el problema.
No es ilegal. Es desigual.
Porque no, no es cierto que cualquiera puede hacer lo mismo @leandromass. No cualquiera tiene acceso a que le financien hasta el 90 % del valor de una propiedad. No cualquiera entra en ese esquema. No cualquiera juega con esas condiciones.
Y esa diferencia no es técnica. Es política. Por eso molesta. No el crédito. El contraste.
Mientras muchos siguen haciendo cuentas para ver si pueden empezar, ustedes ya están resolviendo con condiciones que el resto ni siquiera discute. Y encima tienen que escuchar que es lo mismo.
No, no es lo mismo.
Y hay algo más incómodo todavía: ustedes no son empleados de carrera. Son funcionarios políticos. Están de paso. Dependen de un gobierno que puede no estar mañana.
Y aun así acceden a condiciones que el Estado debería darle a todos los argentinos que trabajan y cumplen, no solo a sus propios funcionarios.
Ese es el privilegio que prometieron terminar.
Y no es un caso aislado. Felipe Núñez, Federico Furiase, Pedro Inchauspe, Juan Pablo Carreira, Emiliano Mongilardi, Lorena Villaverde. No es casualidad. Es siempre el mismo círculo accediendo a mejores condiciones.
Javier Milei prometió “moral como política de Estado”. Y la moral no se mide en discursos ni en conferencias: se mide en estas decisiones, en las que nadie te obliga y todo depende de vos Leandro.
Ahí es donde fallaron.
No los condena la Justicia. Los condena la incoherencia.
Porque la casta no es un grupo de personas: es una conducta. Y ustedes, sin romper una sola norma, eligieron exactamente eso.
La historia no va a recordar que “cumplían requisitos”. Va a recordar que cuando podían ser distintos, eligieron ser iguales.
Ricardo Raúl Benedetti
Cuánto falta para que declaren a propofol y dexmedetomidina como “sustancias controladas”?
El ministerio de salud nacional (Arg) debe actuar rápidamente.
Hablando del café del Senado de la Nación y sus gastos ¿para qué necesitará el recinto cámaras último modelo, editores de video post producción y hasta ossbot webcam con IA?
Al menos $64.000.000 👇
#LagoRivadavia, Parque Nacional Los Alerces. 2,200ha de un valle pintado de lengas y coihues que le empiezan a dar color a marzo. #adriesquel 👏🏼 #BuenMiercoles twitter! Rincones de Chubut para agendar✍🏼🍂🌄🛶😉
🏮 Another population-level study finds no evidence whatsoever of that healthy younger individuals given COVID-19 vaccines had increased risk of "dying suddenly", i.e. with sudden cardiac deaths.
Researchers in Toronto just published a study in PLOS Medicine assessing whether risk of sudden cardiac death was increased after COVID-19 vaccination in healthy young people 12-50yrs old.
The study was a population-based matched case-control study from a cohort of 14,966,193 residents of Ontario, Canada, focusing on the subset of 6,365,451 who were <50yrs and "healthy", with no medical history of cardiovascular disease, cancer, diabetes, mental illness, dementia, COPD, IBD, chronic liver or kidney disease, autoimmune disease, or alcohol or illicit drug use.
Cases included 4,803 individuals from that cohort who "died suddenly" between April 1, 2021 and June 30, 2023, meaning they either died outside the hospital or died in ER or within 24hr of admission with indication of cardiac arrest, sudden death or arrhythmia but no indication of trauma, mental illness or substance use.
Controls included 24,030 individuals matched 5:1 to cases in terms of age, sex, geographic area, and neighborhood income quintile, with their index data set to death date of matched case. After matching, all of these variables were well-balanced between cases and controls.
The primary analysis was a conditional logistic regression to assess association of case/control status with vaccination status (any vaccine), with covariate-adjustment for confounders including COVID-19 infection, influenza vaccination, number of SARS-CoV-2 PCR tests to estimate COVID healthcare utilization, and history of asthma, hypertension and mood/anxiety disorders.
Many sensitivity analyses were done including separate analyses for vaccine types, focusing on the 6wk period after vaccination, focusing only on ER/hospital deaths with cause well-documented, excluding any opioid deaths, focusing on <=40yrs old, plus a secondary self-controlled case series comparing the 6wk after doses 1/2/3 to other time periods to perform an assessment free from any subject-level residual confounders such as healthcare utilization or other factors related to healthy vaccinee effect.
In the primary analysis, 77.1% of controls received any COVID-19 vaccine before the index date, while only 67.4% of cases did, which resulted in an adjusted odds ratio of 0.57 (95% CI 0.53-0.61), suggesting a 43% reduced risk of sudden death in the vaccinated group.
All secondary analyses found similar results, with vaccinated having lower risk of sudden death than unvaccinated, with some statistically significant and some not. None of the analyses had any indication whatsoever that risk of sudden death was increased after vaccination, either in the short or long term.
This validates results from two earlier UK studies using self-controlled case series that found no increased risk of sudden cardiac death within 4wks (Nafilyan et al. 2023 Nature Communications PMID: 36973247) or 12wks (Xu et al. 2024 Vaccine PMID: 38388239) after COVID-19 vaccination.
So, in spite of all of the repeated claims on social media and in videos purporting major increased risk in sudden cardiac death after COVID-19 vaccination, the population-level data continue to strongly refute these claims.
#Combustible Amigos/as no le busquemos + vuelta el verdadero "Estrecho de Ormuz" en🇦🇷 es este:
ARCA (Nación), ARBA (Buenos Aires), AGIP (CABA), DGR (Córdoba), API (Santa Fe), ATM (Mendoza), DGR (Tucumán), ATER (Entre Ríos), DGR (Salta), ATP (Chaco), DGR (Corrientes), DGR (Misiones), DGR (Santiago del Estero), DPR (Jujuy), DGIP (La Rioja), AGR (Catamarca), DGR (San Juan), DPIP (San Luis), DGR (La Pampa), DPR (Neuquén), ART (Río Negro), DGR (Chubut),ASIP (Santa Cruz), AREF (Tierra del Fuego)
Have you heard about young people dying suddenly after COVID-19 vaccination?
Our new study in @PLOSMedicine shows there's absolutely nothing to that. If anything, the opposite is true.
With @husam247 and @DrJeffKwong
https://t.co/lGw9cbNjNB