La caridad no admite demoras. Esta es nuestra responsabilidad ante quienes están necesitados, una responsabilidad que consagra cada encuentro con el otro como un momento de gracia único e irrepetible para amar, que no hay que perder ni posponer. El amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos, y la caridad y la solicitud con que respondemos son la prueba de nuestra fe. #ViajeApostólico #España
En la Eucaristía se muestra visiblemente que somos la Iglesia de Cristo, sus miembros, su cuerpo. Somos hermanos y hermanas en Él. Y en Cristo, aun siendo muchos y diferentes, somos uno: “In Illo uno unum”. #CorpusDomini#MagnificaHumanitas
Miles de peregrinos se congregan esta noche en el Santuario de Fátima para conmemorar el centenario de las apariciones de la Virgen María. Así luce el santuario en la víspera de su festividad, el 13 de mayo. En este lugar, la Santísima Virgen María se apareció a tres pastorcitos en 1917.
María es madre de toda la Iglesia, que puede dirigirse a Ella con filial confianza y con la certeza de que es escuchada, custodiada y amada. #AudienciaGeneral
Exactamente hace un año, cuando me fue confiado el ministerio de Sucesor de Pedro, era precisamente el día de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de #Pompeya. Por eso debía venir aquí, para poner mi servicio bajo la protección de la Virgen Santa. #VisitaPastoral https://t.co/7pxmzqJucq
Domingo de la Divina Misericordia
El domingo siguiente a la Pascua no es un día más: es una invitación directa a mirar de frente el corazón de Cristo y descubrir que su misericordia es más grande que cualquier herida, pecado o debilidad. La Iglesia nos propone volver a confiar.
Este día nace del testimonio de Santa Faustina Kowalska, a quien Jesús confió el encargo de recordar al mundo que su amor es inagotable. Años más tarde, San Juan Pablo II estableció oficialmente esta fiesta para toda la Iglesia, subrayando que la misericordia no es una devoción más, sino el centro del Evangelio.
Confiar cuando no es fácil
La misericordia de Dios no funciona como un premio para los que lo hacen todo bien. Es, más bien, un refugio para quien reconoce que necesita volver a empezar. Confiar no significa que todo saldrá como esperamos, sino creer que Dios nunca abandona.
Aquí está el reto: ¿qué te cuesta hoy? ¿Perdonar a alguien? ¿Aceptar una situación? ¿Reconocer un error? Este domingo no pide perfección, pide dar un paso.
Cómo vivir este día
No hace falta complicarse. La clave está en lo concreto:
• Participar en la Misa, dejándote tocar por el Evangelio de Tomás el Apóstol, que pasa de la duda a la fe.
• Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, especialmente a las tres de la tarde.
• Acercarte a la confesión y a la Eucaristía, como oportunidad real de empezar de nuevo.
• Tener un gesto concreto de misericordia: una llamada, una visita, paciencia con alguien difícil.
• Dedicar unos minutos a la oración personal, preguntándole a Dios: “¿Dónde quieres que lleve tu misericordia hoy?”
Un día para dejarse cambiar
La misericordia no es solo algo que recibimos, sino algo que estamos llamados a dar. Cuando experimentas el perdón, tu mirada hacia los demás cambia.
Hoy puede ser un buen momento para dejar de posponer ese paso que sabes que tienes que dar. Porque la misericordia no se agota… pero el corazón sí se endurece si espera demasiado.
Este domingo es una puerta abierta. Atrévete a cruzarla.
#DivinaMisericordia #DomingoDivinaMisericordia
✍️ @josemarimayoral
Con particular afecto, a la luz del Resucitado, recordamos hoy al Papa Francisco, que precisamente el Lunes de Pascua del año pasado entregó su vida al Señor.
La #Pascua es una victoria: de la vida sobre la muerte, de la luz sobre las tinieblas, del amor sobre el odio. Pero, ¿cómo venció Jesús? https://t.co/TzAjPPYNUI
Χριστὸς ἀνέστη! Ἀληθῶς ἀνέστη! Khristós Anésti! Alithós Anésti!
¡Cristo ha resucitado. Verdaderamente ha resucitado! ¡Feliz Pascua hermanos!
La Iglesia Católica celebra la realización del sentido último de la Fe: Cristo ha vuelto a la vida y ha triunfado sobre la muerte y el pecado. Y, con ello, abre las puertas del cielo para que todo aquel que quiera, pueda participar de la vida divina.
En la misa del sábado por la noche, la Vigilia Pascual, fue encendido uno de los símbolos más elocuentes de esa victoria de la que estamos hablando: el Cirio Pascual. Este habrá de permanecer iluminando nuestros templos en todas las celebraciones litúrgicas por los siguientes cincuenta días (duración del Tiempo Pascual).
La luz que viene con la resurrección ilumina todo rincón oscuro del alma, y las cosas cobran su justa dimensión y la vida su sentido real. Incluso el dolor, la enfermedad, la limitación o el sufrimiento temporal quedan bajo el poder de Dios, sometidos a la esperanza de la vida eterna. Jesús vino a traernos salud, pues estábamos enfermos.
¡Este es un día de fiesta! Es un día de gozo, el sepulcro está vacío y vuelve la paz que tanto hemos buscado. Hemos sido rescatados; y por fin ha llegado el momento de testificar el don recibido gratuitamente con una vida cristiana coherente y verdadera.
¡Cristo ha resucitado!
[Xristos anesti]
¡Verdaderamente ha resucitado!
[Alithos anesti]
Esta es una Vigilia llena de luz, la más antigua de la tradición cristiana, llamada “madre de todas las vigilias”. En ella revivimos el memorial de la victoria del Señor de la vida sobre la muerte y el infierno. #Pascua
Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, nos da un ejemplo de entrega, de servicio y de amor. Necesitamos su ejemplo para aprender a amar, no porque seamos incapaces de ello, sino precisamente para educarnos a nosotros mismos y a los demás en el verdadero amor. Aprender a actuar como Jesús, Signo que Dios imprime en la historia del mundo, es la tarea de toda una vida. #JuevesSanto