Aveces me siento un mujeron haciendo mil cosas, trabajando en mí, corriendo tras mis sueños/metas, resolviendo todo lo que está en mis manos, y otras veces me siento como una niña de 5 años, con ganas de llorar, que solo quiere un abrazo, un helado y un “tú puedes con todo”.
Cuando vas creciendo personalmente y profesionalmente, también vas buscando una persona más o menos a la par, con ambiciones de crecer, metas en la vida, no con tus mismos gustos pero si tus mismas ganas