Se suele decir que los ojos son el espejo del alma. La gente se acaricia, se toca, pero se necesita mucha confianza para que alguien te permita mirarlo directamente a los ojos durante el tiempo que quieras. En ese momento, no solo escuchas lo que quiere decirte.
A veces parece que la mentira avanza más rápido.
Obtiene beneficios inmediatos , evita responsabilidades y puede dar la impresión de que quien engaña consigue más resultados en menos tiempo.
Mientras tanto, la honestidad suele exigir paciencia , coherencia.
Jamás, ni por error ni por rencor, debemos tocar las heridas ajenas. La vulnerabilidad es sagrada y merece respeto. Lo que hacemos con la confianza que nos otorgan, revela realmente quiénes somos.
A veces no es el mundo el que pesa,
es la forma en que lo miramos.
Porque hay silencios Ilenos de vida,
y momentos pequeños que sostienen
el alma.
Nada está tan perdido como parece,
solo hay que aprender a mirar
más allá del ruido.
Duele. Duele un montón. Pero va a pasar, y cuando sane, más fuerte vas a brillar, más alto vas a volar, más libre vas a soñar. Y vas a entender, que algunas historias terminan, para que otras mejores puedan empezar.
-El Principito