No se dio, muchachos. Duele mucho perder una final del mundo, pero no hay nada que reprocharles. Nos llevaron a otra final más y nos llenaron de alegrías, después de ya haber ganado el último mundial.
Hay que seguir, no queda otra. Gracias, Selección. 🇦🇷
2 partidos, 11 horas entre ambos, 10 sets y 7 TIEBREAKS. El día que los argentinos no suframos no vamos a tener motivo para seguir existiendo como pueblo.