Espero que os guste para el #díadelrolgratis.
Oneshot de iniciación sencillo en tríptico para la típica pregunta " y eso del rol como es?" en la quedada en casa rural o de amig@s.
Se aceptan críticas constructivas para futuras entregas.
#roldeguerrilla
https://t.co/NymnZJLn1K
@SPosteguillo Está terminando mi madre los dos de Julia. Le gustan las mujeres y reinados, y el tema reinados en general. Cual recomiendas leer ahora de los tuyos?
@UniversoAlex Llevo haciéndolo tiempo, Blu-ray, porque hay series y películas que ya no encuentras en ningún sitio, ni streaming ni pirata, y físico a veces muy difícil. La película Pandorum igual me quedo sin ella... O pago gastos astronómicos...
Así que si mi padre se pierde (o te roban el coche, si alguien lo usa para tal fin) tengo que esperarme a que terminen los partidos.
¿Me quiere alguien explicar cómo se está permitiendo que para proteger los derechos de La Liga se pisen los derechos de los ciudadanos?
Retwit 🙏🏻
¿Estamos midiendo bien el impacto del arbolado urbano… o solo lo estamos contando?
Durante años, la gestión urbana se ha basado en métricas simples: número de árboles, especies, estado visual.
Pero los árboles no son inventario.
Son infraestructura funcional.
➡️ Regulan temperatura
➡️ Filtran contaminantes
➡️ Gestionan agua
➡️ Impactan en la salud
➡️ Generan valor económico real
Y todo eso… se puede medir.
Este carrusel no va de plantar más.
Va de entender mejor.
Porque cuando mides impacto, puedes: — Priorizar inversiones
— Reducir costes
— Evitar riesgos
— Justificar decisiones
— Diseñar ciudades más resilientes
📊 Medir cambia la forma de gestionar.
¿En tu ciudad se mide esto… o solo se cuenta?
👇 Te leo en comentarios
Mi mujer es médico y tiene varias enfermedades autoinmunes. Cuando no le toca guardia, debe preparar una cirugía difícil; cuando no se le complica un paciente, le quita el sueño equivocarse o, mucho peor, haberse equivocado. El personal sanitario corre un riesgo de suicidio un 30% mayor que la población general, según las últimas estadísticas.
Sin embargo, desde el Ministerio de Sanidad, Mónica García tacha a la profesión de elitista, dice, mintiendo, que cobran como ministros y, ante sus protestas y la desesperación que ha llevado a los médicos a la huelga, les acusa de haber tomado a los pacientes como rehenes.
Un Ejecutivo que se precia de defender la sanidad pública está maltratando el sistema como rara vez se ha visto: tratando de desprestigiar a sus profesionales, sobrecargando sus consultas, llenando su trabajo de trabas administrativas y, sobre todo, contribuyendo a poner a los pacientes en su contra.
No, los médicos no son un estamento privilegiado. Son profesionales que cargan cada día con una responsabilidad inmensa, con jornadas extenuantes y con una presión emocional que demasiadas veces se vuelve insoportable. Despreciarlos, caricaturizarlos o enfrentarlos a los pacientes es una peligrosa temeridad.
Cuando se degrada a quienes sostienen la sanidad pública, lo que se degrada en realidad es la sanidad pública misma. Y cuando un Gobierno decide convertir a sus médicos en adversarios, está dejando solos, a la vez, a quienes cuidan y a quienes necesitan ser cuidados. Nos deja solos a todos.