@xLE0MIN0R No, no tenía nada roto, sin embargo, debía estar sufriendo del dolor y, eso, la mataba por dentro.
—Voy a vendarte, Jean. Luego te tomarás un par de pociones que te ayuden a bajar la inflamación.
Sería se encontraba, sus manos enguantadas limpiaron el vientre >
@xLE0MIN0R < lastimarla, pero no había opción. Comenzó a desinfectar, manchando sus propios guantes, qué imagen tan grotesca.
—¿Dónde te duele más? ¿Sientes algún hueso roto?
La seriedad hablaba por ella.
@xLE0MIN0R Al ver las heridas, presionó sus labios, un deje de preocupación asomó.
—Me alegra saber que todo quedó en un susto. —Comenzó a sanar la herida del costado, a simple vista, la que más le preocupaba.— Muévete lo menos posible. Va a escocerte.
No quería >
@xLE0MIN0R < fue ella misma quien le atendió.
—Jean, quédate sentada y no te muevas… —No estaba enfadada, solo apenada de que nunca se priorice a ella.— Llevo sus manos al la chaqueta y capa, retirándolos.— Por todos los arcontes…
La sangre teñía la blanquecina tela. >
Llevaba una semana de trabajo que ni ella se lo creía, entraba y salía con Wyrrat para meter el cargamento nuevo de libros, desconocía cuántos viajes ambos habían hecho ya.
Al ir a dar un par de pasos a los escalones de la sede, un grupo de jóvenes caballeros entraron >
@xLE0MIN0R Su cuerpo se amoldaba a la perfección, dos cuerpos hechos para estar juntos, dos cuerpos hechos el uno para el otro.
—No es lo que quiero, mi amor, quiero que vivas por mí, que vivamos juntas… —Su hombro besó.— Quiero que vivas por mí y no dármela…
El rostro alzó >
@xLE0MIN0R < sencillo olvidar a una amiga que a un amor. Gracias por de dejarme sola, por estar conmigo y por quererme.
Sus piernas encogió entrelazándolas a las de la mujer. No creía estar allí.
—Cada noche me parece poco tiempo para compartir, querida, hace años que quiero darte >
@xLE0MIN0R < de su calor.
—Jean… ¿puedo acostumbrarme a estar aquí…? —A sus brazos se refería.— Creo que he encontrado la calma… —el estar con ella, el sentirla, en dejarse llevar.— Lo siento, no quería excederme, pero, querida, tus labios son un néctar con el que >
@xLE0MIN0R < —Solo fue un roce del pie. —El cuello volvió a besarle, descendiendo por sus clavículas y tomando el otro lado, lo sentía, sentía tanto haberse aguantado las ganas de besarla, que sus labios hablaban solos.— Has tardado mucho en dejarme hacerlo… pero, querida, te perdono >