@UnnaTuitera A mi me la quiso aplicar una clienta igual, que su hija tenía miles de seguidores, o sea , usa a la hija como moneda de cambio. Muy lamentable.
Todos los grandes escritores tienen una obsesión.
Borges, el infinito.
Murakami, la soledad.
Cortázar, la realidad quebrándose.
Saramago, la condición humana.
La mía eres tú.