Una mujer contó que una amiga le había pedido que cuidara un rato de sus hijos, y fue entonces cuando su perro descubrió por primera vez lo que eran los niños
Normalicemos unas vacaciones tranquilas. Sin planes. Sin horarios. Sin presión. Dormir sin culpa, desconectar de verdad y hacer solo lo que apetece. No todo tiene que ser productivo.