Porque un jardín no solamente contiene flores bonitas.
También tiene flores marchitas, espinas, semillas, lugares que uno vuelve a visitar, cosas que siguen creciendo aunque uno ya no quiera.
Y de repente vienen a mí todas aquellas anécdotas, que en su momento viví, que en su momento te contemplaron, en donde pensé que no iban a ser las únicas y resultaron que sí, te extraño.