Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.
No me gustan las relaciones casuales, porque yo amo ser deseada, amada, respetada, los planes a futuro, que se desvivan por mi y el romanticismo al 100%.