La lucha libre mexicana, con todo que puede tener una vis cómica o de chacota, tiene que ser seria en el fondo. En el respeto a los reglamentos, a las tradiciones, a los usos y costumbres, a las convenciones. Ser seria en el valor que se le da a la máscara y a la incógnita.
Cuando la lucha libre deja de ser del pueblo y para el pueblo y se convierte en una pinche caricatura para divertir a los extranjeros acaparando las primeras filas 💪💪💪💪