Hace un año llegué a Nicaragua con una misión clara: representar a Estados Unidos, promover los intereses estadounidenses y relacionarme directamente con la gente en todo el país.
A lo largo de este año, me he reunido con empresas estadounidenses y nicaragüenses, apoyado a ciudadanos de EE. UU. e interactuado con estudiantes, emprendedores, educadores, artistas y líderes comunitarios. Cada visita ha sido una oportunidad para destacar los valores que han forjado a Estados Unidos durante 250 años: la libertad, las oportunidades, el espíritu emprendedor, la gobernanza democrática y el respeto por el Estado de derecho.
Junto al extraordinario equipo de la Embajada, mantengo mi compromiso de apoyar a los ciudadanos y las empresas estadounidenses, profundizar los lazos entre nuestros pueblos y promover los intereses y valores de Estados Unidos. Nuestro trabajo continúa.
Coincido. La provocadora declaración de Ortega entraña riesgos. Su apuesta no se basa únicamente en la fortaleza de su aparato represivo, sino en la creciente incapacidad de las democracias para responder de forma coordinada y efectiva. Confía en que Washington mantendrá otras prioridades; en que Europa evitará una respuesta contundente; en que
América Latina volverá a fracturarse entre quienes reclaman actuar y quienes se refugian en la no intervención; y en que las condenas diplomáticas seguirán siendo inocuas.
Si ese cálculo resulta acertado, el precedente irá mucho más allá de Nicaragua. Otros regímenes autoritarios entenderán que no solo es posible manipular elecciones para perpetuarse en el poder, sino incluso prescindir de ellas sin afrontar un costo internacional significativo.
La cuestión, por tanto, ya no reside solo en las intenciones de Ortega. Reside en la capacidad de las democracias para demostrar que todavía están dispuestas a defender con determinación los principios que proclaman. Lo que está en juego no es únicamente el futuro de Nicaragua, sino la credibilidad misma del compromiso democrático en las Américas, en un momento de creciente presión autoritaria a escala global y hemisférica.
Centroamérica ya dispone del marco jurídico necesario —el Protocolo de Tegucigalpa y el Tratado Marco de Seguridad Democrática—; lo que falta es voluntad política para actuar en tres frentes: suspender al régimen nicaragüense de todos los órganos del SICA, imponer sanciones patrimoniales a Ortega, Murillo, su entorno familiar y las cúpulas militar y policial, y revisar los beneficios derivados del CAFTA-DR y del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
La inacción también es una decisión. Y, en este caso, sería la más costosa de todas.
México no puede criticar a Nicaragua, señaló la presidenta @Claudiashein, pues respeta la autodeterminación de los pueblos y la democracia.
Pero ¿cómo saber lo que decidió el pueblo de #Nicaragua si el dictador que la tiene subyugada ya anunció que no habrá elecciones? ¿Puede haber democracia sin elecciones? 🇳🇮
The Ortega-Murillo regime’s latest attempt to legitimize its tyranny is nothing more than a sham. For far too long, this dictatorship has been a malignancy aligning itself with dangerous, anti-American adversaries, threatening our national security, and crushing religious freedom.
The U.S. is watching closely who stands with these shameless tyrants, and who stands with the people of Nicaragua in their demands for freedom.
En Nicaragua Daniel Ortega ha prometido que no se harán elecciones más nunca.
¿Han visto algún izquierdista de la región reprochando esto? No, es la misma amenaza de Díaz-Canel y Delcy Rodríguez. Una ideología criminal.
https://t.co/o6UljfbJ9n
🇳🇮 | El cambio oficial del régimen autoritario del clan Ortega hay que enmarcarlo dentro de toda una serie de pasos previos que han implicado una fuerte represión, la cual ha conllevado la persecución constante de la oposición. Eso incluye la encarcelación de centenares de presos políticos, asesinatos de personas de la disidencia y también desaparición forzada. Eso, sumado a otro éxodo poblacional por culpa de esa tiranía comunista tan peligrosa.
The United States no longer seems to care about democracy in its backyard. If Nicaragua formally becomes a one-party state and suffers no diplomatic consequences, other countries may follow https://t.co/K3PRPZjXgz
The world should be worried about the precedent being set in Nicaragua. Even in autocracies, democrats should keep insisting on the most basic of rights: to choose their own rulers: https://t.co/9bIloJPSM3
Photo: Eyevine
Están ahora todos muy alborotados con la abolición de las elecciones en la dictadura asesina de Ortega en Nicaragua.
Pues hace solo tres meses la ONU eligió a Nicaragua como miembro de su Comité de ONG, que supervisa el trabajo de los grupos de derechos humanos en la ONU. Con Nicaragua eligieron a China, Cuba, Nicaragua, Arabia Saudita y Sudán para esa vigilancia de los derechos humanos.
España apoyó, como Francia y Alemania, este disparate.
La ONU es un pozo séptico. Cuanto antes desaparezca mejor.
Quiero que conozcan a Pedro López, a quien muchos conocen como Pedrito Pelé.
Pedro sobrevivió al terremoto por apenas 10 minutos. Salió a caminar y, mientras estaba fuera, el edificio donde vivía se desplomó.
En ese edificio perdió a su mamá, a su tía y a su hermana. Perdió a la familia que, como él mismo decía, era toda su vida.
Yo conocí a Pedro cuando estaba frente a los escombros, rogando que lo ayudaran a recuperar a su familia. Desde entonces he conocido a un joven trabajador, noble, humilde y con una fortaleza que admiro profundamente.
Muchos de ustedes ya lo seguían por sus videos sobre La Guaira, Caracas y la realidad de ser joven en Venezuela. Hoy, por primera vez, es él quien necesita de nosotros.
Si está en sus posibilidades, ayúdenme a darle la oportunidad de reconstruir su vida. Cualquier aporte, por pequeño que sea, puede hacer una gran diferencia.
Zelle: 772-999-4848
Nombre: Maena Sánchez
Email: Melogranado7@icloud@com
Pago Móvil (Banco de Venezuela)
Pedro López
C.I: 26.856.342
Teléfono: 04241526709
Gracias por demostrar, una vez más, que cuando los venezolanos nos unimos, podemos cambiar la vida de alguien.