Recontra unpopular opinion, aunque hoy haya sido el villano de la peli, no me cae mal Bellingham.
El flaco juega mucho, se planta y hay que reconocer que el Colo Barco es cacheteable(?).
De última, a mí me gusta ganarle a los buenos y este juega bien en serio.
Tengo un amigo que dice que, excepto por los pocos fuera de serie, los laterales son todos iguales, normalitos. Y tiene razón. Pero nosotros tenemos al único lateral normalito fuera de serie del mundo. Porque eso es Tagliafico.
Alguien que nunca te va a sacar algo de la galera pero que todas sus herramientas las explota al máximo. Quizas no es el más vistoso, pero si el más laborioso. Es un normalito porque tal vez sus capacidades no son extraordinarias. Sin dudas es un fuera de serie porque son muy pocos aquellos normalitos que exprimen esas capacidades al 110%.
Sobrio, nunca te deja a gamba, siempre juega bien y siempre hace lo que tiene que hacer de la mejor manera posible. Un laburante. Un normalito fuera de serie.
Tengo un amigo que dice que, excepto por los pocos fuera de serie, los laterales son todos iguales, normalitos. Y tiene razón. Pero nosotros tenemos al único lateral normalito fuera de serie del mundo. Porque eso es Tagliafico.
Alguien que nunca te va a sacar algo de la galera pero que todas sus herramientas las explota al máximo. Quizas no es el más vistoso, pero si el más laborioso. Es un normalito porque tal vez sus capacidades no son extraordinarias. Sin dudas es un fuera de serie porque son muy pocos aquellos normalitos que exprimen esas capacidades al 110%.
Sobrio, nunca te deja a gamba, siempre juega bien y siempre hace lo que tiene que hacer de la mejor manera posible. Un laburante. Un normalito fuera de serie.
No me quiero imaginar lo que va a ser esta red social el domingo 19 de julio de 2026.
Se inventarán nuevos insultos y palabras que a día hoy no conocemos.
Paz y amor para todos.
Valu Cervantes nació en San Martín, a 3 cuadras de la cancha de Central Ballester y no quiere dejar saltar al hijo porque “nació en Inglaterra”
Bajate del poni nena que si te deja Enzo Fernández terminas en Argentina atendiendo una despensa