Pablo Revetria fue asesor, gerente y vicepresidente de Lifan Uruguay. Espectacular.
La Lifan X60 se lanzó acá en 2011 a U$S 26.990.
En China arrancaba en unos U$S 11.000 al público.
¿Esa diferencia se explica solo por impuestos?
Veamos números y no excusas "en cascada".
Los U$S 11.000 de China eran precio final. Ya incluían impuestos y margen local.
El CIF real hacia Uruguay probablemente era menor, pero tomemos una hipótesis conservadora: U$S 10.500, ya con flete y seguro.
Sumando TGA 23%, tasa consular 2% e IMESI 30%, el costo antes de margen e IVA queda en unos U$S 16.275.
El precio uruguayo sin IVA era U$S 22.123. Contra el costo estimado de U$S 16.275, queda una diferencia de U$S 5.848.
Eso es cerca del 26% del precio neto.
Ese 26% ya corresponde al tramo comercial del canal oficial, no a tributos. Y además agranda el IVA, porque cuanto más alto es el precio neto, más recauda el Estado.
Ahí está una parte clave del sistema: el canal cobra más y el Estado también recauda más.
Todo esto aparece en una Lifan X60, un SUV chino barato, de entrada, de una marca nueva en la región, con equipamiento básico y obligado a competir por precio.
En este caso además, Grupo Aler aparecía como representante/importador y comercializador de Lifan. El mismo canal controlaba la entrada del vehículo, el respaldo y el precio de venta.
Ese tramo casi nunca lo ve el consumidor.
Después Lifan intentó ensamblar vehículos en Uruguay y exportar a Brasil. Pero para vender afuera no podía cobrar precio de Uruguay. Afuera existe competencia.
Llegaron a exportar bajo un acuerdo automotor con Brasil hasta que la ecuación dejó de cerrar. Uruguay era demasiado caro para competir afuera.
Ese es el punto. Uruguay es caro por impuestos altos, pero detrás de esos impuestos también se esconden rentas que solo existen porque el mercado está cerrado por reglas públicas.
Y el Estado no mira eso desde afuera. Cuando el precio sube, también cobra más IVA.
Por eso abrir la caja negra molesta. Estos no son cálculos aislados. Es la lógica de un mercado automotor donde el consumidor casi nunca ve el costo real, el impuesto real y la renta real.
Uruguay es caro porque el Estado encierra al consumidor y después muchos empresarios pueden cazar en el zoológico.
Si quieren saber por qué el negocio de los autos en Uruguay, lo manejan cuatro vivos y está prohibido importar usados, hay que empezar a entender por qué los "empresarios" se ponen tan generosos en campaña.
Ojalá esto sirva para que la gente se empiece a avivar.
Esta es la PEOR declaración de todas las que se han hecho.
En Uruguay, los autos tienen tantos impuestos, que el común de los mortales solo accede a latas de sardina (el Suzuki Alto), o incluso algunos "mejorcitos" pero con una seguridad pauperrima (208)
Pone bien en claro la diferencia que hay entre los ciudadanos y los políticos, que pudiendo ayudar a la seguridad vial, solo se les ocurre poner radares para recaudar, total, ellos si puede acceder a autos seguros...
El tipo asumió en un eléctrico, para usar un "emblema de política de Estado".
Y no han parado de echarle tierra encima a la movilidad eléctrica, todo por una realidad incómoda: hace mierda la recaudación del IMESI.
Que se joda el ambiente, lo primero es recaudar.
@D1c3m1mama@gioacchinovp En Paraguay está lleno de autos usados importados desde Japón, allá los usan un par de años y no los quieren más. Los compran casi nuevos por una fracción del precio.
Me encanta, porque se pusieron de poncho al 70% de la opinión pública con la marihuana en 2013, el argumento (que comparto) era que "prohibir no sirve de nada".
Pero con los vapes parece que sí sirve prohibir.
Sos nefasta y soviética, @LustembergC.
@V6marketplace En Uruguay venden o vendían la SW4 naftera con un 4.0 V6, importada desde Argentina.
Desconozco por que Toyota Argentina nunca llegó a ofreferla.