A mí no me preocupa cómo me cuenten o cómo me pinten, yo sé muy bien con quién fui luz y con quién tuve que defenderme, mis actitudes siempre fueron una respuesta, nunca un ataque; al final, cada quien carga con su conciencia, y la mia duerme tranquila.
el nivel de disciplina y madurez que se necesita hoy para mantener la vida en privado en plena era de la sobreexposición y aplausos digitales es el verdadero glow up