Odio el invierno. Odio el frío congelante. Odio que los días sean cortos. Odio que amanezca tarde y anochezca temprano. Odio engriparme. Odio no poder moverme por tantas capas de abrigos que hay que ponerse. Odio que el sol no caliente, la humedad, la lluvia y no se seque la ropa