Con la ilusión del primer día.
Han pasado 15 temporadas desde que Roger Federer soltara sus primeras lágrimas, tras levantar su primer título de Grand Slam, en Wimbledon 2003.
No cambies nunca. Queremos seguir llorando contigo muchos años más.
Esto, en carrera, con 95-95 y 20 segundos de posesión. De los muchos pilares que ha destrozado este tío, la 'clásica' selección de tiro sigue en cabeza.