— Ah... bueno, sé de un héroe que me hizo confiar un poco más en los demás, pero te comprendo.— Se encogió de hombros antes de asentir lentamente con la cabeza.
— Pino y yo estaremos por la ciudad un tiempo, así que, si un día quieres estar tranquilo, puede que nos encontremos.—
— Saber por dónde pillarlo, ��uhm? — Sonrió malicioso mientras miraba de reojo a Pino, carraspeando unos instantes.
— Y... bueno, ya sabes, tenéis vuestros problemas y tampoco quiero ser un incordio, Deku. Pero si necesitas ayuda en otra cosa...pues sí que puedo... ejem, ayudar.—
Pino se quedó mirando a Keigo sin entender aquel gesto mientras Rody soltaba una risa, sujetando la flor con tranquilidad y apartándose un poco por el contacto físico repentino.
— No queremos enfadar a un profesional, ¿verdad, Pino? — Pino soltó una risa, aleteando.
─── Heh... Exactamente a ese color en tus mejillas me refiero~
Se atreve quizá un poquito a tomarle de su mentón, para poder apreciar al pajarillo. Tomando una de las flores silvestres para colocarla a un lateral de su cabeza, justo detrás de su oreja.
#NotAu +
Se quedó completamente en shock al oír aquel ¿piropo? Casi se sonrojó y se tocó el cuello, nervioso.
Pino seguía disfrutando de las flores.
— Gracias... —
─── ¿Te gustan de verdad? Mira que he tardado tanto en conseguirlas. Me recuerdan demasiado a la humildad que me transmites, y ese agradable color que contagias.
#NotAU
Va a ir a buscar a @PinkyRealSmile con un pequeño detalle en manos; quizá un pequeño ramo de flores silvestres.
Quisiera ayudarle a sentirse como en casa.
— Ahm... Lo sé, pero tampoco quiero estar todo el tiempo molestando, Deku. — Comentaba en el mismo instante que Pino se avergonzaba, ocultando su pico con el alita rosada y amarilla.
Al recordar a los otros amigos de Izuku, soltó una risa.
— ¿El gritón sigue gritando? —
|| Disculpadme si tardo en responder roles, hace poco cambié de móvil y tengo que pasar todas las cuentas y entre eso y el trabajo no me da la vida haha
— Bueeeeno, sí.— Se quedó mirando a Deku unos instantes mientras acariciaba a Pino. Torció el labio sutilmente avergonzado.
— Digamos que me acostumbro a la vida por aquí...—
— Claro que la escucharé, ¿por qué no iba a hacerlo? Y si lo haces mal, pues también te lo diré. — Sonrió divertido, sacando la lengua.
— Y eh, no agaches la cabeza con lo que te gusta hacer.— Cuando sacó el tema de los héroes, se quedó con los labios torcidos — Historia larga.—
─── Claro que me interesa ¿Porque entonces te estaría diciendo esto?
Era mejor aterrizar frente al restaurante antes de que el adverso en pleno vuelo se le caiga de una emoción. Esa carita feliz le llena de satisfacción.