madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también hice daño incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Y sigo aprendiendo
me di cuenta de lo estúpida que me vi cuando él pudo pasar todo el día sin hablarme, mientras yo revisaba mi teléfono cada dos minutos para ver si me había escrito
Mi verdadero “open eyes” de este año ha sido dejar de apoyar gente que no es recíproca, si me dan ausencia, doy ausencia, la indiferencia, la devuelvo, si están, yo estoy, si me dan confianza, soy leal, recíproco todo; desde el amor hasta el desinterés.