Cada 25 de julio la Iglesia celebra a Santiago Apóstol, el Mayor o de Zebedeo, uno de los doce de Cristo. El Nuevo Testamento narra pasajes de su vida bíblica y lo distingue de Santiago el Menor, autor de una epístola breve. https://t.co/zm4Z3S1A15
👉🏼 Nuestro Obispo el P. @cmfluisangel preside en la ⛪ #Parroquia de San Pedro ad Vincula la celebración de la ⚪️ #Eucaristía del XIII Domingo del Tiempo Ordinario en la que ha conferido el Sacramento de la 🔥 #Confirmación a un grupo de jóvenes.
24 DE JUNIO | Lucas 1, 5-25 En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón. Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor. Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada. Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios, le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso. Entonces se le apareció el Angel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo. Pero el Angel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan. El será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre, y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios. Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto». Pero Zacarías dijo al Angel: «¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada». El Angel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo». Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. El se expresaba por señas, porque había quedado mudo. Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa. Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses. Ella pensaba: «Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres»
Esta foto esconde una preciosa historia:
Olga acaba de conseguir su sueño: dar un abrazo al #Papa.
Uno de los suyos, envolventes.
Es autista y vive en la Casa Santa Teresa de las hijas de Santa María de la Providencia.
Estas son las imágenes que cuentan un viaje
This is the view of 1.2 million people from above. This is happening in Madrid, in the famous Plaza de Cibeles and its surroundings, where Pope Leo XIV will preside over the solemn Corpus Christi Mass, followed by a historic procession.
La Iglesia Católica celebra hoy la Solemnidad del Corpus Christi, una de las festividades más importantes del calendario litúrgico, dedicada a honrar públicamente la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. En muchos países la celebración se traslada al domingo posterior a la Solemnidad de la Santísima Trinidad, permitiendo una mayor participación de los fieles en las celebraciones y procesiones eucarísticas.
El origen de esta solemnidad se remonta al siglo XIII, cuando un sacerdote llamado Pedro de Praga, que atravesaba dudas sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía, fue testigo de un milagro mientras celebraba Misa en Bolsena, Italia. Según la tradición, una hostia consagrada comenzó a derramar sangre sobre el corporal, hecho que fue reconocido por el Papa Urbano IV como un signo para fortalecer la fe de los cristianos en el Sacramento.
A raíz de este acontecimiento, Urbano IV instituyó la fiesta del Corpus Christi para toda la Iglesia mediante la bula Transiturus de Hoc Mundo. Además, encargó a Santo Tomás de Aquino la elaboración de los textos litúrgicos y los himnos propios de la celebración, entre ellos el Tantum Ergo y el Lauda Sion, que continúan formando parte de la tradición eucarística de la Iglesia.
La solemnidad recuerda las palabras de Jesús en el Evangelio de San Juan: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre”. Por ello, el Corpus Christi se convierte en una ocasión especial para renovar la fe en la Eucaristía, centro de la vida cristiana, y para dar testimonio público de adoración, gratitud y amor a Cristo presente en el Santísimo Sacramento.